Tom Wujec
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Hace unos años, aquí en TED, Peter Skillman introdujo un desafio de diseño llamado el reto del malvavisco. Y la idea es bastante simple. Equipos de cuatro tienen que construir la estructura autónoma más alta con 20 espaguetis, un metro de cinta, un metro de cuerda y un malvavisco. El malvavisco debe ir arriba de todo. Y, aunque parece fácil, es algo bastante difícil, porque fuerza a la gente a colaborar muy rápido. Pensé que era una idea interesante, y la incorporé a un taller de diseño. Y fue un gran éxito. Y desde entonces organicé unos setenta talleres de diseño alrededor del mundo con estudiantes, diseñadores y arquitectos, hasta los CTOs de las mayores empresas. Y hay algo particular sobre este ejercicio que revela profundas lecciones sobre la naturaleza de la colaboración, y me gustaría compartir con uds. algunas de ellas.

La mayoria de la gente empieza orientándose con la tarea. Los miembros discuten y calculan como se verá la estructura , disputan por el poder, luego pasan tiempo planeando, organizando, lo dibujan y disponen los espaguetis. Pasan la mayor parte de su tiempo montando los espagueti en estructuras y, finalmente, justo cuando se acaba el tiempo alguien saca el malvavisco, y con cautela lo coloca encima, y entonces se apartan, y "Ta-da!" admiran su trabajo Pero, en realidad, lo que suele pasar es que el éxito se convierte en fracaso porque el peso del malvavisco hace que la estructura entera se colapse.

Por lo tanto hay varias personas que tienen más fracasos que otras, y entre los peores: los recién graduados de escuelas de negocios. (Risas) Es increible. Mienten, hacen trampas, se distraen, y producen pésimas estructuras. Y, por supuesto, hay equipos que tienen muchas más estructuras exitosas y, entre los mejores, están los recién graduados de jardín de infancia (Risas) Esto es bastante increíble. Peter nos cuenta, que no sólo logran las estructuras más altas, sino que también son las más interesantes de todas.

Por lo tanto, querréis preguntar: ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Qué es lo que tienen? A Peter le gusta decir que, "Ninguno de los niños intenta ser el CEO de Espaguetis Inc." Entienden? No dedican tiempo a luchar por el poder, Pero también hay otra razón. Y es que los estudiantes de negocios están entrenados para encontrar el único plan correcto, no? Y luego lo ejecutan. Y lo que ocurre, es que cuando ponen el malvavisco encima, se quedan sin tiempo, y ¿Qué pasa? Es una crisis. ¿Suena familiar? ¿no es cierto? Lo que los niños hacen distinto, es que empiezan con el malvavisco, y construyen prototipos, sucesivos prototipos, siempre manteniendo el malvavisco encima, así tienen muchas oportunidades para arreglar prototipos fallidos en el proceso. Los diseñadores consideran este tipo de colaboración como la esencia del proceso iterativo. Con cada versión, los niños reciben observaciones instantáneas sobre lo que funciona y lo que no.

Por lo tanto, la capacidad de jugar con prototipos es esencial, pero observemos como rinden distintos equipos. El promedio para la mayoría es alrededor de medio metro, estudiantes de negocios, logran la mitad de eso, abogados, un poco mejor, pero no mucho más, los niños, mejor que la mayoría de adultos. ¿Quién rinde mejor que nadie? Arquitectos e ingenieros, ¡Gracias a Dios! (Risas) (Aplausos) La estructura más alta que he visto es de 1 metro. ¿Por qué será? Porque entienden que los triángulos y los patrones geométricos que se auto-refuerzan son la clave para construir estructuras estables. Los CEOs, un poco mejor que la media. Pero aquí es donde se pone interesante. Si pones un administrador ejecutivo en el equipo, Los CEOs mejoran bastante. (Risas) Es increíble. Pegáis un vistazo y decís "Oh, ese equipo va a ganar." Puedes verlo de antemano. ¿Por qué? Porque tienen habilidades especiales de facilitación. Dirigen el proceso, lo entienden. Y cualquier equipo que se gestiona y se fija bien en el trabajo mejorará significativamente el rendimiento de su equipo. Habilidades especializadas y facilitación son la combinación que lleva al éxito. Si tenéis 10 equipos haciendo el desafío habrá unas seis estructuras estables.

Y probé algo interesante. Pensé, subamos la apuesta. Decidí ofrecer 10,000 dólares en software al equipo ganador. Y ¿Qué creéis que le pasó a estos estudiantes de diseño? ¿Cuál fue el resultado? Esto es lo que pasó. Ninguno de los equipos logró una estructura estable. Si alguien hubiera construido, digamos, una estructura de una pulgada, podrían haber ganado el premio. ¿No es interesante que el alto riesgo tenga un fuerte impacto? Repetimos el ejercicio con los mismos estudiantes. ¿Qué creéis que pasó? Ellos entendieron el valor de los prototipos. Y el mismo equipo paso de ser el peor a estar entre los mejores. Lograron las estructuras más altas en el menor tiempo. Hay importantes lecciones aquí sobre incentivos y éxito.

Os preguntaréis: "¿Por qué alguien se pasaría tiempo diseñando un desafío del malvavisco?" Y la razón es que yo ayudo a crear herramientas digitales y procesos para ayudar equipos a construir autos, videojuegos y efectos visuales Y lo que el desafío del malvavisco hace es ayudar a identificar las suposiciones ocultas. Porque, francamente, todos los proyectos tienen su malvavisco ¿No es así? El reto ofrece una experiencia compartida, un lenguaje común, un trabajo en común para construir el prototipo correcto. Y este es el valor de la experiencia, de este simple ejercicio.

Y aquellos de vosotros interesados, pueden visitar marshmallowchallenge.com Es un blog en donde podéis ver como construir los malvaviscos. Hay instrucciones paso-a-paso sobre esto. Hay ejemplos locos del mundo entero de como la gente cambia y ajusta el sistema. Hay récords mundiales también.

Y la lección fundamental, creo yo, es que el diseño es un deporte de contacto. Exige que tengamos todos nuestros sentidos puestos en la tarea, y que apliquemos nuestras mejores ideas, sentimientos y actos en el desafio que nos ocupa. Y, a veces, un pequeño prototipo de esta experiencia es todo lo necesario para llevarnos del fracaso al éxito Y eso puede crear una gran diferencia.

Muchísimas gracias.

(Aplausos)