Kate Marvel
1,277,744 views • 13:07

Soy científica del clima, y odio el clima. He pasado demasiado tiempo en California, y realmente creo que el clima debería ser opcional.

(Risas)

Yo no quiero experimentar con nubes, mucho menos estudiarlas. Pero pareciera que las nubes me siguen a donde quiera que vaya.

El tema es que las nubes son un desafío para la ciencia climática. No sabemos como van a reaccionar a medida que el planeta se calienta, y detrás de esa incertidumbre puede haber esperanza. Quizá y solo quizá, las nubes puedan frenar el calentamiento global, y darnos un poco más de tiempo hasta que actuemos todos juntos, lo que sería muy conveniente en este momento. Incluso yo podría lidiar con un par más de días nublados si las nubes salvaran al planeta.

Nosotros ahora sabemos algunas cosas. El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero, estamos emitiendo demasiado, y el planeta se está calentando. Caso cerrado. Pero yo sigo yendo a trabajar cada día. Resulta que aün hay mucho que no entendemos sobre el cambio climático. En especial, no hemos respondido lo que parece ser una pregunta fundamental. Sabemos que se está calentando, pero no exactamente cuánta temperatura alcanzará. Esto es sencillo de responder si alguno de Uds. me diera una maquina del tiempo. Pero les seré honesta: Si tuviera una máquina del tiempo, no estaría merodeando en este momento particular de la historia. Para poder ver el futuro, debemos apoyarnos en las simulaciones por computadora, modelos climáticos, como este.

En mi línea de trabajo, me encuentro con mucha gente encantadora en internet a la que le encanta decirme que todos los modelos están mal. A mi me encantaría decirles: ¡no bromees! ¿De veras? A mi me pagan para quejarme sobre los modelos climáticos. Pero no queremos que los modelos sean perfectos. Queremos que sean útiles. Pensemos en lo siguiente: una simulación por computadora capaz de reproducir de forma exacta toda la realidad. Eso no es un modelo climático; eso es la ¨Matrix.¨ Los modelos no son bolas de cristal. Son herramientas de investigación, y cuando están equivocados pueden enseñarnos mucho.

Por ejemplo: diferentes modelos climáticos pueden en gran parte captar el calentamiento que venimos viendo. Pero al adelantarnos al final del siglo en un escenario común, y los modelos climáticos ya no concuerdan. Todos hablan de calentamiento, eso es física básica. Pero algunos advierten catástrofe, cinco veces más de lo que hemos visto hasta ahora. Y otros literalmente son más fríos.

¿Por qué los modelos no concuerdan en qué tanto se va a calentar? En gran medida, es porque no concuerdan en qué van a hacer las nubes en el futuro. Y eso es porque, al igual que yo, las computadoras odian las nubes. Las odian porque las nubes son al mismo tiempo muy grandes y muy pequeñas. Las nubes se forman cuando gotas de agua micróscopicas o cristales de hielo de fusionan alrededor de diminutas partículas. Pero al mismo tiempo, cubren dos tercios de la superficie de la Tierra. Para obtener modelos de nubes realmente certeros, necesitamos rastrear el comportamiento de cada gota y grano de polvo en la atmosfera entera, y no hay computadora con la capacidad de hacerlo. Entonces, tenemos que hacer concesiones: podemos hacer zoom y obtener los detalles; pero sin tener idea que sucede en todo el mundo; o, podemos sacrificar realismo a pequeñas escalas para poder ver la escena completa. No hay una respuesta correcta, ni manera perfecta de hacerlo, y diferentes modelos responden a diferentes elecciones.

Es desafortunado que las computadores lidien con las nubes, porque las nubes son cruciales en la regulación de la temperatura del planeta. De hecho, si todas las nubes se fueran, experimentaríamos cambios climáticos profundos. Pero, sin nubes, ¿sería más cálido o más frío? La respuesta es ambos.

Así que les seré honesta, no soy una fanática de las nubes. No tengo un tipo favorito de nube. Pero incluso yo sé que las nubes vienen en todos los tamaños y formas. Nubes densas y bajas como estas son muy buenas bloqueando el sol y arruinando tu parrillada, y en lo alto, tenues nubes como estos cirros atravesadas en gran parte por rayos solares. Cada día soleado es lo mismo, pero cada día nublado es nublado a su manera. Y es esta diversidad lo que hace el impacto global de las nubes muy difícil de entender. Para ver el efecto global de las nubes, realmente ayuda tomarse un selfie.

Nunca dejará de asombrarme que podamos ver al planeta desde el espacio exterior, pero no lo podamos ver todo. Las nubes bloquean la vista. Eso es lo que hacen. Estas nubes densas y bajas son realmente efectivas como sombrillas. Ellas devuelven cerca del veinte porciento de todo lo que el Sol nos envía. Es mucho poder solar desperdiciado. Las nubes bajas son buenas sombrillas, haciendo al planeta sea más fresco. Pero ese no es el único efecto de las nubes. El planeta tiene una temperatura, y como todo lo que tiene temperatura, genera calor. Estamos emitiendo energía térmica hacia el espacio, y podemos ver esto en el infrarrojo. Una vez más las nubes bloquean la vista. Eso sucede ya que las nubes altas viven en las partes más altas de la atmósfera, donde es muy frío. Y esto significa que ellas pierden muy poco calor. Pero al mismo tiempo bloquean el calor proveniente de abajo. La Tierra está tratando de enfriarse a sí misma, y las nubes altas se están interponiendo. El resultado es un muy poderoso efecto invernadero. Las nubes juegan este gran y doble papel en el sistema climático. Tenemos nubes bajas que actúan de sombrillas, enfriando el planeta, y nubes altas que actúan de invernadero, calentando el planeta.

En este momento estos dos efectos no se cancelan. El efecto sombrilla es un poco más poderoso. Así que si nos deshacemos de todas las nubes mañana, con lo que, cabe aclarar, no estoy de acuerdo, nuestro planeta se calentará. Claramente, las nubes no se irán. Pero el cambio climático es un cambio. Podemos preguntarnos: ¿Cómo el calentamiento global cambiará las nubes? Pero recordemos que las nubes son muy importantes en la regulación de la temperatura, y calientan y enfrían el planeta a la vez. Incluso pequeños cambios en las nubes podrían tener consecuencias profundas. Podríamos también preguntarnos: ¿Cómo las nubes cambiarán el calentamiento global?

Y aquí es donde hay lugar para la esperanza. Si el calentamiento global dispara cambios en la nubes que hagan un menos poderoso invernadero o una sombrilla más efectiva, entonces se acrecentaría el poder de enfriamineto de las nubes. Actuaría de manera opuesta al calentamiento global, y eso es lo que pasa en esos modelos climáticos que advierten poco calentamiento. Pero los modelos climáticos lidian con las nubes, y esta incertidumbre, va en ambas direcciones. Las nubes pueden ayudar con el calentamiento. También pueden empeorarlo.

Sabemos que el cambio climático está sucediendo porque podemos verlo: temperaturas ascendentes, hielos derritiéndose, cambios en las lluvias. Y también podrías pensar que podemos verlo en las nubes. Pero hay otra cosa inoportuna: las nubes son difíciles de observar. Veo a los del Noroeste del Pacífico diciendo: "tengo algunas sugerencias para ti"

(Risas)

Chicos, hemos tratado de mejorar.

(Risas)

Pero para hacer ciencia del clima, necesitamos ver todas las nubes, en todas partes, por un largo tiempo. Y eso es lo difícil. Ahora, nada ve más nubes que un satélite, ni siquiera un Británico.

(Risas)

Y afortunadamente, nosotros tenemos satélites que ven nubes que, como yo, datan de 1980. Pero estos satélites fueron diseñados para el pronóstico del tiempo no para el clima. No estaban allí para el largo plazo. Para saber cóme será el cambio en el futuro, necesitamos de la ciencia del clima. Debemos entretejer los resultados de múltiples satélites con diferentes ángulos de visión y órbitas y con diferentes tipos de cámaras. Como resultado, existen baches en nuestro conocimiento. Pero incluso con este panorama nublado, Estamos comenzando a tener indicios sobre un posible futuro.

Cuando analizamos las observaciones, una cosa que sobresale es que las nubes se mueven. A medida que la temperatura del planeta aumenta, las nubes altas suben. Se mueven hacia las zonas más frías de la atmósfera, lo que significa que aunque el planeta se caliente, las nubes altas no. Se mantienen aproximadamente a la misma temperatura. Así que no están enviando mas calor al espacio. Pero al mismo tiempo, atrapan mas calor del planeta caliente de mas abajo. Esto intensifica el efecto invernadero. Las nubes altas hacen que el calentamiento global sea aún peor.

Las nubes también se mueven en otras dimensiones. La circulación atmosférica a gran escala de aire y agua en la atmósfera, está cambiando, y las nubes acompañan. A gran escala, parece que las nubes se mueven desde los trópicos hacia los polos. Es como tus abuelos pero a la inversa. Y esto importa, porque si tu trabajo es bloquear la luz solar que llega, vas a ser mucho más eficiente en los trópicos debajo de ese intenso sol tropical de lo que eres en las altas latitudes. Si esto continuase, el calentamiento será aún peor. Y lo que no hemos encontrado, a pesar de buscarlo por años, es un indicio de lo contrario. No hay evidencia de que las nubes reduzcan sustancialmente el calentamiento global. La Tierra no va a bajar su propia fiebre.

Todavía hay incertidumbre. No sabemos con seguridad que nos depara el futuro. Pero estamos enviando a nuestros hijos allí, y no vuelven. Yo quiero que estén preparados para lo que deberán enfrentar, y por ello es tan importante mantener a nuestros satélites observando la Tierra y contratar dstintas, inteligentes y talentosas personas que no odien las nubes para mejorar los modelos climáticos.

Pero incertidumbre no es ignorancia. No lo sabemos todo, pero no es que no sepamos nada. Sabemos lo que hace el dióxido de carbono. Yo comencé mi carrera como astrofísica, pueden creerme entonces, cuando digo que este es el mejor lugar en el universo. Otros planetas podrán tener agua líquida. En la Tierra, nosotros tenemos whisky.

(Risas)

(Aplausos)

Somos tan afortunados de vivir aquí, pero no nos arriesguemos. No creo que las nubes salven el planeta. Creo que depende de nosotros.

Gracias.

(Aplausos)