Amy Milton
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La memoria es algo tan común que casi la damos por sentado. Todos recordamos lo que desayunamos esta mañana o lo que hicimos la semana pasada. Es solo cuando la memoria empieza a fallar cuando apreciamos lo increíble que es y cuánto permitimos que nuestras experiencias pasadas nos definan.

Pero la memoria no siempre es buena. Como dijo una vez el poeta y sacerdote estadounidense John Lancaster Spalding: "Así como la memoria puede ser un paraíso del que no podemos ser expulsados, también puede ser un infierno del que no podemos escapar". Muchos experimentamos capítulos de nuestros vidas que preferiríamos que nunca hubieran ocurrido. Se estima que casi el 90 % de nosotros experimentaremos algún tipo de evento traumático durante nuestras vidas. Muchos de nosotros sufriremos mucho después de estos eventos y nos recuperamos tal vez incluso nos volvemos mejores personas debido a estas experiencias. Pero algunos eventos son tan extremos que muchos ... más de la mitad de los supervivientes de la violencia sexual, por ejemplo, desarrollarán un transtorno de estrés postraumático o TEPT.

El TEPT es una condición de salud mental debilitante caracterizada por síntomas como miedo intenso y ansiedad y flashbacks del evento traumático. Estos síntomas tienen un gran impacto en la calidad de vida de una persona y a menudo se desencadenan por situaciones o señales particulares en el entorno de esa persona. Las respuestas a estas señales pueden haber sido adoptadas cuando fueron aprendidas, temer y buscar refugio en una zona de guerra, por ejemplo, pero en TEPT, continúan controlando el comportamiento cuando ya no es apropiado. Cuando un veterano de guerra vuelve a casa y busca refugio cuando él o ella escuchan un auto traquetear o no pueden salir de su propia casa por una intensa ansiedad, entonces las respuestas a estas señales, a estos recuerdos, se han convertido en lo que llamaríamos inadaptadas. De esta manera, podemos pensar en TEPT como un trastorno de la memoria desadaptativa.

Bien, debería detenerme aquí, porque estoy hablando sobre la memoria como si fuera algo sencillo. No lo es. Hay muchos tipos diferentes de memoria, y estos dependen de diferentes circuitos y regiones dentro del cerebro. Como pueden ver, hay dos distinciones principales en nuestros tipos de memoria. Están esos recuerdos de los que somos conscientes, donde sabemos que sabemos y podemos transmitirlo en palabras. Esto incluiría recuerdos de hechos y eventos. Porque podemos afirmar estos recuerdos, nos referimos a estos como recuerdos declarativos.

El otro tipo de memoria es no declarativa. Estos son recuerdos a los que a menudo no tenemos acceso consciente al contenido de estos recuerdos y que no podemos transmitir con palabras El ejemplo clásico de memoria no declarativa es la habilidad motora de montar en bici. Bueno, siendo Cambridge, lo más seguro es que puedan montar en bici. Saben lo que hacen sobre dos ruedas. Pero si les pidiera escribirme una lista de instrucciones que me enseñarían a montar en bici, como hizo mi hijo de cuatro años cuando le compramos una bici por su último cumpleaños, realmente les costaría mucho hacerlo. ¿Cómo debes sentarte en una bici para estar equilibrado? ¿Qué tan rápido necesitas pedalear para estar estable? Si una ráfaga de viento viene hacia ti, ¿qué músculos deberías tensar y en qué medida para no ser derribado? Me quedaría pasmada si pudieran darme las respuestas a esas preguntas. Pero si pueden montar en bicicleta, tienen las respuestas, simplemente no son conscientes de ellas.

Volviendo al TEPT, otro tipo de memoria no declarativa es la memoria emocional. Esto tiene un significado específico en psicología y se refiere a nuestra habilidad para aprender sobre señales en nuestro entorno y su importancia emocional y motivacional. ¿A qué me refiero con esto? Piensen en una señal como el olor del pan horneado, y una señal más abstracta como un billete de 20 euros. Debido a que estas señales se han vinculado con cosas buenas en el pasado, nos gustan y nos acercamos. Otras señales, como el zumbido de una avispa, provocan sensaciones muy negativas y un comportamiento de evitación bastante dramático en algunas personas.

Bien, odio las avispas. Puedo transmitirles ese hecho. Pero no puedo transmitirles los recuerdos emocionales no declarativos de cómo reacciono cuando hay una avista cerca. No puedo transmitir el corazón acelerado, las palmas sudorosas, esa sensación de pánico creciente. Puedo describírselas, pero no puedo transmitírselas. Lo más importante desde la perspectiva del TEPT, el estrés tiene efectos muy diferentes en la memorias declarativa y no declarativa y los circuitos y regiones del cerebro que las sustentan. La memoria emocional está respaldada por una pequeña estructura en forma de almendra llamada la amígdala y sus conexiones. La memoria declarativa, especialmente el qué, por qué y cuándo del recuerdo del evento se encuentra en una región del cerebro con forma de caballito de mar llamada el hipocampo.

Los niveles extremos de estrés experimentados durante el trauma tienen efectos muy diferentes en estas dos estructuras. Como ven, a medida que se incrementa el nivel de estrés en una persona de no estresante a ligeramente estresante, el hipocampo, actuando para respaldar la memoria de eventos, aumenta su actividad y funciona mejor al respaldar el almacenamiento de esa memoria declarativa. Pero a medida que aumenta de moderadamente estresante, intensamente estresante a extremadamente estresante como se encontraría en un trauma, el hipocampo efectivamente se apaga. Esto significa que bajo los altos niveles de hormonas del estrés que se experimentan durante el trauma, no estamos almacenando los detalles, los detalles específicos de qué, dónde y cuándo.

Mientras el estrés hace eso al hipocampo, miren lo que le hace a la amígdala, esa estructura importante para la memoria emocional no declarativa. Su actividad se vuelve más y más fuerte. Entonces, lo que nos deja con TEPT es un recuerdo emocional demasiado fuerte, en este caso miedo que no está vinculado a un momento o lugar específico, porque el hipocampo no está almacenando qué, dónde y cuándo. De esta manera, estas señales puede controlar el comportamiento cuando ya no es apropiado, y de esta manera se vuelven inadaptados. Entonces, si sabemos que el TEPT es consecuencia de recuerdos desadaptativos, ¿podemos usar ese conocimiento para mejorar los resultados de tratamiento en pacientes con TEPT?

Se está desarrollando un nuevo enfoque radical para el estrés postraumático que tiene como objetivo destruir esos recuerdos emocionales desadaptativos que subyacen al trastorno. Este enfoque solo se ha considerado una posibilidad debido a los profundos cambios en nuestra comprensión de la memoria en los últimos años. Tradicionalmente, se pensaba que crear un recuerdo era como escribir en un cuaderno con un bolígrafo: una vez que se secaba la tinta, no podías cambiar la información. Se pensaba que todos esos cambios estructurales que ocurren en el cerebro para respaldar el almacenamiento de memoria terminaban en unas seis horas, y después de eso, eran permanentes. Esto se conoce como vista de consolidación

Sin embargo, investigaciones más recientes sugieren que crear un recuerdo en realidad es más como escribir en un procesador de texto. Inicialmente creamos el recuerdo y entonces lo guardamos o almacenamos. Pero bajo las condiciones adecuadas, podemos editar ese recuerdo. Esa idea de reconsolidación sugiere que esos cambios estructurales que ocurren en el cerebro para respaldar la memoria pueden deshacerse, incluso los recuerdos antiguos.

Este proceso de edición no ocurre todo el tiempo. Solo ocurre bajo condiciones muy específicas de recuperación de la memoria. Consideremos la recuperación de la memoria como recuperar la memoria o, como, abrir el archivo. A menudo, simplemente estamos recuperando la memoria. Abrimos el archivo como de solo lectura. Pero bajo las condiciones adecuadas, podemos abrir el archivo en modo edición, y entonces podemos cambiar la información. En teoría, podríamos eliminar el contenido de ese archivo, y cuando presionamos guardar, así es como el archivo, la memoria, persiste. Esta idea de reconsolidación no solo nos permite darnos cuenta de que algunas particularidades de la memoria como la manera en que todos a veces recordamos mal el pasado sino además nos posibilita destruir esos recuerdos de miedo inadaptados que subyacen al TEPT. Todo lo que necesitaríamos serían dos cosas: una forma que la memoria sea inestable, abrir ese archivo en modo edición, y una forma de borrar la información.

Hemos logrado el mayor progreso al resolver cómo borrar la información. Se descubrió bastante pronto que un fármaco ampliamente prescrito para controlar la presión arterial en humanos un betabloqueante llamado propranolol, podría usarse para prevenir la reconsolidación de los recuerdos de miedo en ratas. Si se administraba propranolol cuando la memoria estaba en modo edición, las ratas se comportaban como sin miedo ante una señal de activación. Fue como si nunca hubieran aprendido a tener miedo de ese señal. Y esto fue con un fármaco que era seguro para el uso en humanos. Poco después de eso, se demostró que el propranolol también podía destruir los recuerdos de miedo en humanos, pero de forma crítica, solo funciona si la memoria está en modo edición.

Ese estudio se realizó con voluntarios humanos sanos pero es importante porque muestra que los hallazgos con las ratas pueden extenderse a los humanos, y finalmente, a pacientes humanos. Y con humanos, puedes probar si destruir la memoria emocional no declarativa afecta en algo a la memoria declarativa de eventos. Y esto es realmente interesante. Aunque las personas que recibieron propranolol mientras la memoria estaba en modo de edición ya no tenían miedo de esa señal de activación aterradora, aún podría describir la relación entre la señal y el resultado aterrador. Era como si supieran que deberían tener miedo, y, sin embargo, no lo tenían. Esto sugiere que el propranolol puede dirigirse selectivamente a la memoria emocional no declarativa pero dejar intacta la memoria declarativa de eventos. Pero críticamente, el propanolol solo puede tener algún efecto en la memoria si está en el modo edición.

¿Cómo hacemos inestable un recuerdo? ¿Cómo lo ponemos en modo edición? Bueno, mi propio laboratorio ha trabajado bastante en esto. Sabemos que depende de introducir información nueva, pero no demasiada para incorporarla a la memoria. Conocemos las diferentes sustancias químicas que usa el cerebro para indicar que un recuerdo debe actualizarse y el archivo debe editarse. Nuestro trabajo se centra principalmente en ratas, pero otros laboratorios han descubierto los mismos factores que se editanen humanos incluso recuerdos desadaptativos como los subyacentes al TEPT. De hecho, varios laboratorios en varios países diferentes han comenzado ensayos clínicos a pequeña escala con estos tratamientos que destruyen señales para el TEPT y han descubierto resultados realmente prometedores.

Estos estudios necesitan replicarse a mayor escala, pero muestran la promesa de estos tratamientos que destruyen la memoria para el TEPT. Quizás los recuerdos del trauma no tienen que ser el infierno del que no podemos escapar

Aunque este enfoque de destruir la memoria es muy prometedor, eso no quiere decir que sea sencillo o sin controversia. ¿Es ético destruir recuerdos? ¿Qué pasa con cosas como el testimonio de un testigo ocular? ¿Qué pasa si no pueden darle propranolol a alguien porque interferirían con otra medicación que están tomando?

Con respecto a la ética y testimonio de testigos presenciales, diría que el punto importante a recordar es el hallazgo de ese estudio humano. Debido a que el propranolol solo actúa sobre la memoria emocional no declarativa, parece poco probable que afecte al testimonio del testigo presencial, que se basa en la memoria declarativa. Esencialmente, lo que estos tratamientos que destruyen la memoria pretenden hacer es reducir la memoria emocional, no deshacerse por completo del recuerdo del trauma. Esto debería hacer que las respuestas de aquellos con TEPT sean más parecidas a las de aquellos que han pasado por un trauma y no han desarrollado TEPT a las de aquellas personas que nunca han experimentado un trauma. Creo que a la mayoría de gente le parecería más éticamente aceptable que un tratamiento cuyo objetivo fuera crear una especie de mente inmaculada.

¿Qué pasa con el propranolol? No puede dar propranolol a todo el mundo, y no todos quieren tomar drogas para tratar afecciones de salud mental. Bueno, aquí el tetris podría ser útil. Sí, el tetris. Trabajando con colaboradores clínicos hemos estado analizando si las intervenciones conductuales también pueden intervenir con la reconsolidación de recuerdos. ¿Cómo funcionaría eso?

Bueno, sabemos que es básicamente imposible hacer dos tareas al mismo tiempo si ambas dependen de la misma región de procesamiento del cerebro. Intentem cantar con la radio mientras redactan un email. El procesamiento de uno interfiere con el otro. Pasa lo mismo cuando uno intenta recuperar un recuerdo, especialmente en modo edición. Si tomamos un síntoma muy visual como los flashbacks en el TEPT y hacemos que la gente rememore el recuerdo en modo edición y luego hacemos que realicen una tarea visual muy atractiva como jugar al tetris, es posible introducir tanta información de interferencia en esa memoria que esencialmente pierda el sentido. Esa es la teoría, y está respaldada por información de voluntarios humanos sanos. Nuestros voluntarios vieron películas muy desagradables ... piensen en cirugía ocular, anuncios de seguridad vial, "The Big Shave" de Scorsese. Estas películas de trauma producen algo así como flashbacks en voluntarios sanos durante aproximadamente una semana tras verlas. Descubrimos que hacer que la gente rememore esos recuerdos, los peores momentos de esas películas desagradables, y jugando al tetris al mismo tiempo, redujo enormemente la frecuencia de los flashbacks Y de nuevo, recuerdo debía estar en modo edición para que funcionara.

Bien, mis colaboradores han llevado esto a poblaciones clínicas. Lo han probado en supervivientes de accidentes de tráfico y madres que han tenido cesáreas de emergencia, ambos tipos de trauma que frecuentemente conducen al TEPT, y descubrieron reducciones realmente prometedoras en los síntomas en ambos casos clínicos.

Aunque todavía hay mucho que aprender y procesos que optimizar, estos tratamientos que destruyen la memoria son muy prometedores para el tratamiento de trastornos de salud mental como el TEPT. Quizás los recuerdos de trauma no tienen por qué ser un infierno del que no podemos escapar.

Creo que este enfoque debe permitir a quienes quieran pasar página de capítulos en sus vidas que preferirían no haber experimentado nunca, y así mejorar nuestra salud mental.

Gracias.

(Aplausos)