Nathalie Cabrol
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Bueno, ya saben, a veces las cosas más pequeñas son los más importantes. Voy a tratar de convencerles en los 15 minutos que tengo, de que los microbios tienen mucho que decir sobre cuestiones tales como "¿Estamos solos?" Y nos pueden decir más no solo sobre la vida en el sistema solar pero también quizá fuera de él, y es por eso que les sigo la pista en los lugares más inaccesibles de la Tierra, en ambientes extremos donde las condiciones les empujan realmente al borde de la supervivencia. De hecho, a veces, también me empujan cuando trato de seguirlos muy de cerca, pero el hecho es que somos la única civilización avanzada en el sistema solar, pero eso no significa que no haya vida microbiana cerca. De hecho, los planetas y las lunas que se ven aquí podrían albergar vida —todos ellos— y lo sabemos, y las probabilidades son muy altas. Si vamos a encontrar vida en estas lunas y planetas, entonces podemos responder preguntas como: "¿Estamos solos en el sistema solar? ¿De dónde venimos? ¿Tenemos familia en el barrio? ¿Hay vida fuera del sistema solar?"

Y podemos hacer todas esas preguntas porque sufrimos una revolución en lo que entendemos por un planeta habitable y hoy, un planeta habitable es un planeta que tiene un área donde hay agua permanentemente, pero para mí esto es una definición horizontal de la habitabilidad, porque implica una cierta distancia hasta una estrella; no obstante, la habitabilidad tiene otra dimensión, que es la dimensión vertical. Piensen en ello como las condiciones del subsuelo de un planeta muy distante de un sol, pero que todavía alberga agua, energía, nutrientes que para algunos significan comida y protección. Y si miramos la Tierra, muy lejos de la luz solar, en el océano profundo, encontramos vida en abundancia que solo se basa en la química para los procesos vitales.

Si piensan en ello, en este punto, las barreras desaparecen. De hecho no hay límites. Habrán visto los titulares recientemente, sobre los descubrimientos de un océano bajo la superficie de Europa, de Ganímedes, de Encelado, de Titán, y que ahora nos encontramos con géiseres y aguas termales en Encelado, de forma que el sistema solar se ha convertido en un enorme spa. Los que han visitado un spa saben que a los gérmenes les encanta ¿verdad? (Risas)

Así que ahora piensen en Marte. Hoy en día, la vida no es posible en Marte, pero todavía podría ocultarse bajo la superficie.

Hemos progresado en el significado de habitabilidad pero también en lo que sabemos que son las condiciones para la vida terrestre. Y tenemos lo que llamamos moléculas orgánicas, el fundamento de la vida; tenemos fósiles, que pueden ser minerales, biominerales, que se deben a la reacción entre las bacterias y las rocas, y, por supuesto, tenemos gases en la atmósfera. Y recordamos cuando nos fijamos en la diminuta alga verde, a la derecha de la diapositiva de aquí, que son los descendientes directos de las que han estado bombeando oxígeno hace miles de millones de años en la atmósfera terrestre. Al hacerlo, envenenaron el 90 % de la vida de la superficie terrestre, pero son la razón por la cual Uds. están respirando este aire hoy.

Pero por mucho que nuestro conocimiento se amplía sobre todas estas cosas, surge una pregunta que todavía no podemos responder, y es, ¿de dónde venimos? Y cada vez es peor, porque no podremos encontrar evidencia física de nuestros orígenes en este planeta, porque o ha sobrevivido nada más antiguo a 4000 millones de años. Toda la evidencia desapareció, borrada por la tectónica de placas y la erosión. Esto es lo que yo llamo horizonte biológico de la Tierra. Más allá de este horizonte no sabemos de dónde venimos.

Así que ¿está todo perdido? Bueno, tal vez no. Quizá podamos encontrar evidencia de nuestro propio origen en los lugares más inesperados, y este lugar es Marte.

¿Cómo es esto posible? Bueno, obviamente, en los inicios del sistema solar, Marte y la Tierra fueron bombardeados por grandes cometas y asteroides, y hubo miles de partículas esparcidas por todas partes. La Tierra y Marte continuaron tirándose piedras durante mucho tiempo. Pedazos de roca marciana aterrizaron en la Tierra, y fragmentos terrestres aterrizaron en Marte. Por lo tanto, los dos planetas fueron sembrados por los mismos materiales. Así que sí, quizá el Creador esté allí sentado en algún lugar, esperándonos. Pero también significa que podemos ir a Marte y tratar de encontrar los rastros de nuestro propio origen. Marte puede guardar este secreto para nosotros. Y por eso Marte es tan especial para nosotros.

Pero para que eso suceda, Marte tuvo que ser habitable cuando las condiciones eran las adecuadas. Por lo tanto, ¿Marte albergó vida? Tenemos una serie de misiones que hoy nos dicen exactamente lo mismo. En el momento en que la vida apareció en la Tierra, Marte tenía un océano, tenía volcanes, tenía lagos, y tenía deltas como en esta hermosa imagen que ven aquí. Esta foto fue enviada por el vehículo Curiosity hace apenas unas semanas. Muestra los restos de un delta, y esta imagen nos muestra algo: que ha tenido agua en abundancia y fluyó en la superficie durante mucho tiempo. Es una buena noticia para toda la vida. La química de la vida requiere de mucho tiempo para estos efectos.

Así que eso es una gran noticia, pero ¿significa esto que si vamos allí, será fácil encontrar vida en Marte? No necesariamente.

Esto es lo que sucedió: En el momento en que la vida apareció en la superficie terrestre todo empezó a ir mal en Marte, literalmente. El atmósfera fue destruida por los vientos solares, Marte perdió su magnetósfera, y luego los rayos cósmicos y ultravioleta bombardearon la zona y el agua se escapó a la atmósfera o se infiltró debajo de la superficie. Así que si queremos entender, si queremos encontrar esas huellas prueba de la vida, en la superficie de Marte, si están allí, tenemos que entender el impacto de cada uno de estos eventos en la conservación de estos restos. Solo entonces, podemos saber dónde se esconden esas huellas y solo entonces podemos enviar nuestros vehículos a los lugares correctos donde podemos tomar muestras de ellas que quizá puedan decirnos algo muy importante acerca de quiénes somos, o, si no, tal vez nos digan dónde, de forma independiente, apareció la vida en otro planeta.

Así que para hacer eso, es fácil. Solo hay que volver unos 3500 millones años en el pasado del planeta. Solo que necesitamos una máquina del tiempo.

Fácil, ¿no? Bueno, en realidad, es fácil. Miren alrededor; esta es la Tierra. Esta es nuestra máquina del tiempo. Los geólogos la usan para regresar al pasado del planeta. Y yo la estoy usando un poco diferente. Yo uso la Tierra para llegar a entornos muy extremos donde las condiciones eran similares a las de Marte en el momento en que cambió el clima, donde estoy tratando de averiguar lo que pasó. ¿Cuál es la singularidad de la vida? ¿Qué queda? ¿Cómo la encontramos? Así que por un momento les llevaré conmigo en un viaje en esa máquina del tiempo.

Ahora, lo que se ve aquí, es que estamos a 4500 metros de altitud, en los Andes, pero, de hecho, estamos a menos de 1000 millones de años después de formarse la Tierra y Marte. La Tierra y Marte se verían así: volcanes por todas partes, lagos que se evaporan, minerales, aguas termales, y ¿ven los montículos en la orilla de los lagos? Fueron construidas por los descendientes de los primeros organismos que nos dejaron el primer fósil terrestre.

Pero si queremos entender lo que está pasando, tenemos que ir un poco más lejos. Y la otra cosa sobre estas imágenes es que son idénticas a las de Marte hace 3500 millones de años, con un clima que cambia rápidamente y el agua y el hielo desaparecen. Pero tenemos que volver a la época donde todo cambió en Marte y para conseguirlo, tenemos que subir más alto. ¿Por qué? Porque al subir la atmósfera se enrarece y se vuelve menos estable, las temperaturas bajan y la radiación ultravioleta aumenta. Básicamente, nos acercamos a las condiciones de Marte cuando todo cambió.

Así que no prometo un paseo agradable en la máquina del tiempo. No van a sentarse en la máquina del tiempo, sino que tienen que llevar 450 kg de equipaje a la cima de este volcán en los Andes a una altura de 20 000 pies. Son unos 6000 metros. Y también hay que dormir en una pendiente de 42 grados y realmente espero que no haya ningún terremoto esta noche. Pero cuando llegamos a la cima, de hecho es el lago que queríamos alcanzar. A esta altitud, el lago ha experimentado exactamente las mismas condiciones como las de Marte hace 3500 millones de años. Y ahora tenemos que cambiar el viaje por un viaje al interior de este lago. Para hacer esto, hay que quitarse el equipo de montaña y ponerse los trajes de neopreno e ir a por ello. Pero al entrar al lago, justo al entrar al lago, nos remontamos en el tiempo unos 3500 millones años en el pasado de otro planeta, para encontrar las respuestas que vinimos a buscar. La vida está en todas partes, absolutamente en todas partes. Todo lo que ven en esta foto es un ser vivo. A lo mejor el buzo no, pero todo lo demás sí. Pero esta imagen es muy engañosa. Estos lagos están llenos de vida, pero como muchos otros lugares del planeta y debido al cambio climático hay una enorme pérdida de biodiversidad. En las muestras que tomamos un 36 % de las bacterias que estaban en estos lagos pertenecía a 3 cepas, y estas 3 especies son las únicas supervivientes hasta el momento.

Aquí hay otro lago, justo al lado del anterior. El color rojo que se observa aquí no se debe a los minerales. Se debe a la presencia de unas algas diminutas. En este área, la radiación ultravioleta es realmente peligrosa. En cualquier lugar terrestre, 11 se considera un índice extremo. Durante las tormentas que hay allí, el índice UV alcanza 43. La crema de protección solar no les ayudará en nada, y el agua es tan transparente en estos lagos que las algas, literalmente, no tienen dónde esconderse, así que desarrollan su propio protector solar, que es este color rojo que ven. Pero solo pueden adaptarse hasta aquí, porque cuando toda el agua desaparece de la superficie, a los microbios solo les queda una solución: migrar bajo tierra. Y estos microbios, si ven las rocas en esta imagen, bueno, viven en las rocas y usan la protección de la transparencia de la rocas para recuperar una fracción UV descartando la parte que en realidad puede causar daños a su ADN. Y por eso entrenamos nuestros vehículos en estas áreas para buscar vida en Marte porque si hubo vida en Marte hace 3500 millones de años, tuvo que usar las mismas estrategias de supervivencia para protegerse. Así que es evidente que entrar en estos entornos extremos nos ayuda enormemente para la exploración de Marte y en la preparación de futuras misiones. Hasta ahora nos ha ayudado a entender la geología de Marte. Nos ayudó a entender el clima marciano y su evolución pasada pero también su potencial para la vida. Nuestro último vehículo en Marte descubrió rastros de materiales orgánicos. Sí, hay materiales orgánicos en la superficie marciana. Y también se encontraron rastros de metano. Y no sabemos todavía si este metano tiene origen geológico o biológico. Sin embargo, lo que sabemos es que debido a este descubrimiento, la suposición actual de que hay vida en Marte sigue siendo una hipótesis viable.

Espero haberles convencido de que Marte es muy especial para nosotros, pero sería un error pensar que Marte es el único lugar del sistema solar que tiene el potencial de albergar vida microbiana. Y la razón es que Marte y la Tierra tienen raíces comunes en el árbol de la vida pero cuando nos alejamos de Marte, ya no es tan fácil. La mecánica celeste no facilita realmente el intercambio de materiales entre los planetas, así que si encontráramos vida en estos planetas sería diferente a la nuestra. Sería un tipo de vida diferente. Pero al final, puede ser que solo estemos nosotros, solo nosotros y Marte, o puede haber muchos árboles de la vida en el sistema solar. Yo todavía no sé la respuesta, pero les puedo decir algo: sea ​​cual sea el resultado, cualquiera que sea el número mágico, nos dará la norma desde la cual podamos medir el potencial para la vida, abundancia y diversidad más allá del sistema solar. Y se puede lograr incluso en nuestra generación. Este podría ser nuestro legado, pero solo si nos atrevemos a explorar.

Por fin, si alguien les dice que la búsqueda de microbios extraterrestres no es genial porque no se puede tener una conversación filosófica con ellos, les mostraré por qué y cómo se equivocan. Bueno, el material orgánico revelará información sobre el medio ambiente, la complejidad y la diversidad. El ADN, o cualquier otro soporte similar informará de la adaptación, la evolución, la supervivencia, los cambios planetarios y la transmisión de la información. Juntos nos indican qué es lo que empezó como una evolución microbiana y por qué lo que empezó como un evolución microbiana a veces lleva a la civilización, o a veces lleva a un callejón sin salida.

Miren el sistema solar y miren la Tierra. En la Tierra hay muchas especies inteligentes, pero solo una ha alcanzado un nivel tecnológico. Ahora en este viaje a través del sistema solar, encontramos un mensaje muy importante que muestra cómo debemos buscar la vida extraterrestre, grande o pequeña. Así que sí, los microbios hablan y nosotros escuchamos, y son ellos los que nos llevan planeta tras planeta, luna tras luna, hacia nuestros hermanos mayores de por allí. Y hablan de la diversidad, de la abundancia de la vida, de cómo esta vida sobrevivió hasta ahora para llegar a la civilización, la inteligencia, la tecnología y de hecho a la filosofía.

Gracias.

(Aplausos)