Tim Ferris
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Esta feliz foto de mí es de 1999. Estaba en mi último año de la universidad, y era después de mi práctica de danza. Estaba muy, muy feliz. Y me acuerdo exactamente dónde estaba una semana y media más tarde. Estaba sentado en la parte atrás de mi camioneta usada en el estacionamiento del campus, cuando decidí que iba a suicidarme. Pasé de decidir a planificar muy rápidamente. Y llegué así de cerca al abismo. Es lo más cerca que he llegado. Y la única razón por la que quité mi dedo del gatillo fue gracias a algunas coincidencias afortunadas. Y después de los hechos, lo que me asustó sobre todo es el elemento de casualidad.

Así que, me volví muy metódico probando diferentes maneras de manejar mis altibajos, lo que ha demostrado ser una buena inversión. (Risas) La mayoría de la gente tendrá entre 6 y 10 episodios depresivos en su vida. Sufro de depresión bipolar. Es una enfermedad de familia. He tenido hasta ahora más que 50 episodios, y he aprendido mucho. He estado en estas situaciones depresivas muchas veces, siempre tomando buenas notas. Así es que, en vez de presentarme aquí y dar recetas para el éxito o hablar de mis mejores momentos, les contaré mi receta para evitar la autodestrucción y ciertamente la autoparálisis.

Y la técnica que he encontrado que ha demostrado ser la contención más fiable ante una caída emocional en picado es la misma técnica que me ha ayudado a tomar las mejores decisiones de negocios. Pero eso es secundario. Y es... estoicismo. Suena aburrido.

(Risas)

Podrían pensar en Spock, o conjurar una imagen como esta,

(Risas)

una vaca parada en la lluvia. No está triste. No está particularmente feliz. Solo es una criatura impasible que toma cualquier cosa que la vida le da.

Quizá estén pensando en la persona más competitiva, como Bill Belichick, el entrenador de los Patriots de Nueva Inglaterra que tiene el récord de triunfos en el Super Bowl en la historia de la NFL. Y el estoicismo se ha extendido rápidamente en la liga como medio para entrenar la mente en los últimos años. No pensarían en los Padres Fundadores... Thomas Jefferson, John Adams, George Washington, por nombrar solo tres estudiantes del estoicismo. En realidad, George Washington escribió una obra sobre un estoico... "Cato, una tragedia", interpretada para mantener motivadas a sus tropas en la batalla de Valley Forge.

¿Por qué hombres de acción como ellos se centraron tanto en una filosofía antigua? Esto parece muy académico. Los animo a pensar el estoicismo de una manera diferente, como un sistema operativo para tener éxito en entornos de alto estrés, para tomar mejores decisiones. Y todo empezó aquí, algo así, en un porche.

Alrededor del año 300 a.C. en Atenas, alguien llamado Zenón de Citio enseñó muchas lecciones caminando alrededor de un porche pintado, una "stoa". Por eso más tarde se llamó "estoicismo". Y en el mundo grecorromano, la gente usó el estoicismo como un sistema integral para hacer muchas cosas. Pero para nuestros propósitos, el principal entre ellos es entrenarse para distinguir lo que puedes controlar de lo que no puedes controlar, y después hacer ejercicios para concentrarse exclusivamente en lo que puedes controlar. Esto reduce la reactividad emocional, y eso puede ser un superpoder.

Por el contrario, digamos que eres mariscal de campo. Fallas un pase. Te enojas contigo mismo. Podrías perder el partido. Si como director ejecutivo, pierdes la paciencia con un empleado muy valioso por una pequeña infracción, podrías perder al empleado. Si eres estudiante y estás en una espiral descendente, y te sientes indefenso y sin esperanza, sin cesar, eso puede costarte la vida. Así que hay un riesgo muy, muy alto.

Y hay muchas técnicas en la caja de herramientas para ayudarte a llegar ahí. Voy a centrarme en una que me cambió la vida por completo en 2004. Encontré la técnica por dos razones: un buen amigo mío, joven, de mi edad, murió de cáncer pancreático inesperadamente, y después mi novia con quien pensé que iba a casarme, me dejó. Ella estaba harta y no me dejó una carta de despedida, pero sí me dejó esto, una placa de despedida.

(Risas)

No estoy inventando esto. Lo he guardado. "Las horas de oficina terminan a las 17". Me dejó esto para poner en mi escritorio y ayudarme con mi salud personal, porque en ese momento, yo estaba trabajando en mi primer negocio de verdad. No sabía lo que estaba haciendo; trabajaba más de 14 horas al día, siete días a la semana. Usaba estimulantes para trabajar. Usaba calmantes para dormir. Fue un desastre. Me sentí atrapado. Compré un libro sobre la simplicidad para encontrar soluciones.

Y encontré una cita que marcó una gran diferencia en mi vida: "A menudo, sufrimos más en la imaginación que en la realidad". La cita era de Séneca el Joven, que fue un famoso escritor estoico. Me encontré con sus cartas, y eso me llevó a un ejercicio, "premeditatio malorum", que significa la premeditación de los males. En términos sencillos, se trata de visualizar el peor de los casos que temes, en detalle, que te impide actuar, para que puedas actuar, y derrotar esa parálisis. Mi problema fue mi mente inquieta, súper activa, incesante. Simplemente pensar en soluciones no me funcionaba. Necesitaba escribir mis ideas en papel. Así que creé un ejercicio de escribir lo que yo llamé "definir los miedos", como definir las metas, mis metas. Consta de tres páginas. Súper sencillo.

Esta es la primera página. "¿Qué pasa si yo...?" Esto es cualquier cosa que te da miedo, que te causa ansiedad, que estás esquivando. Puede ser invitar a alguien a salir, terminar una relación, pedir una promoción, renunciar a un trabajo, crear una empresa. Puede ser cualquier cosa. Para mí, eran mis primeras vacaciones en cuatro años, dejaba mi negocio por un mes para ir a Londres, donde podía quedarme en la habitación de un amigo gratis, para dejar de ser un cuello de botella en el negocio o cerrarlo.

En la primera columna, "Definir", escribes las peores cosas que podrían ocurrir de dar ese paso. Van a querer 10 a 20 cosas. No contaré todas, pero daré dos ejemplos. Una fue, voy para Londres, va llover, me voy a deprimir, y todo va a ser una pérdida de tiempo. Y dos, perderé una carta de la agencia tributaria, me auditarán o en una redada cerrarán mi negocio.

Y después está la columna de "Prevenir". Y en esa columna uno escribe la respuesta a la pregunta: ¿Qué puedo hacer para evitar cada una de esas cosas, o por lo menos, para disminuir la probabilidad, incluso un poco? Así que para estar deprimido en Londres, podría llevar una luz azul, y usarla 15 minutos cada mañana. Sabía que eso ayudaría a evitar algunos episodios depresivos. Para el problema tributario, podía cambiar mi dirección postal para que todo el papeleo llegue a mi contable en vez de a mi dirección. Súper fácil.

Y la última columna es "Reparar". Entonces si ocurre el peor de los casos, qué se puede hacer para reparar el daño un poco, o a quién pedir ayuda? En el primer caso, Londres, bueno, podría usar un poco del dinero, ir a España, tomar un poco de sol... deshacer el daño, si estoy de bajón. En el caso de perder las cartas tributarias, podía llamar a un amigo abogado, o preguntar a un profesor de derecho qué recomendaría, con quién debería hablar, cómo la gente ha resuelto esto en el pasado. Una pregunta a no olvidar al escribir la primera página es, ¿Alguien más en la historia menos inteligente o menos motivado salió de esta? Lo más probable es que la respuesta sea "Sí".

(Risas)

La segunda página es sencilla: ¿Cuáles serán los beneficios de un intento o éxito parcial? Pueden ver que estamos exagerando los temores y minimizando lo que puede ir bien. Así que si uno intentó lo que está considerando, a lo mejor puede ganar confianza, desarrollar habilidades, emocionalmente, financieramente, o de otra manera. ¿Cuáles podrían ser los beneficios de tal éxito? Pasen 10 a 15 minutos con esto.

Página 3. Esto podría ser lo más importante, así que no lo pasen por alto: "El coste de la inacción". Los humanos somos muy buenos al considerar lo que podría salir mal si intentamos algo nuevo, como pedir un aumento. Lo que normalmente no consideramos es el coste atroz del statu quo... de no cambiar nada. Así que deberían preguntarse, ¿si esquivo esta acción o decisión y acciones y decisiones similares, cómo podría ser mi vida en 6 meses, 12 meses, 3 años? Cualquier tiempo posterior, empieza a parecer intangible. Y hagan esto detalladamente... emocionalmente, financieramente, físicamente, etc.

Al hacer esto, hice un dibujo espantoso. Me automedicaba, mi negocio iba a colapsar en cualquier momento si no me alejaba. Mis relaciones se deterioraban o fallaban. Y me di cuenta de que la inacción ya no era una opción para mí.

Esas son las 3 páginas. Es todo. Eso es definir los miedos. Y después de esto, me di cuenta de que en una escala del 1 al 10, 1 siendo el impacto mínimo, 10 siendo el impacto máximo, emprendí el viaje, estaba arriesgando un nivel de 1 a 3 de sufrimiento temporal y reversible y también un nivel de 8 a 10 de impacto muy positivo, que puede ser semi-permanente. Así que emprendí el viaje. No ocurrió ningún desastre. Sí hubo algunas dificultades, claro. Pude salirme del negocio. Acabé extendiendo el viaje por un año y medio por todo el mundo, y esa fue la base de mi primer libro, que me trae aquí hoy.

Y puedo conectar todas mis mayores victorias y todos mis mayores desastres evitados a la idea de "definir los miedos" al menos una vez por trimestre. No es una panacea. Van a encontrar que muchos de sus miedos son muy justificados.

(Risas)

Pero no deben concluir en eso sin poner primero sus miedos bajo un microscopio. Eso no convierte en fáciles los malos momentos ni las decisiones difíciles, pero puede hacer que muchos de ellos sean más fáciles.

Terminaré con una descripción de uno de mis estoicos modernos favoritos. Es Jerzy Gregorek. Es cuatro veces campeón del mundo en levantamiento de pesas olímpico, refugiado político, poeta publicado, tiene 62 años. Todavía me puede ganar por goleada y también a la mayoría de los presentes. Es un tipo impresionante.

Pasé mucho tiempo en su stoa, su porche, pidiendo consejo sobre la vida y sobre el entrenamiento. Era parte de Solidaridad en Polonia, un movimiento no violento por el cambio social que fue brutalmente reprimido por el gobierno. Perdió su trabajo como bombero. Y después su mentor, un cura, fue secuestrado, torturado, asesinado y arrojado a un río. Después estuvo amenazado. Él y su esposa tuvieron que huir, yendo de país a país hasta que terminaron en EE.UU. con casi nada, durmiendo en el suelo.

Él ahora vive en Woodside, California, en un sitio muy bonito, y de las más de 10 000 personas que he conocido en mi vida, él es de los mejores 10, en materia de éxito y felicidad. Y ahora viene un remate así que presten atención. Le mandé un texto hace unas semanas, preguntándole: ¿Has leído alguna vez filosofía estoica? Y él respondió con dos páginas de texto. Eso no es normal en él. Es un tipo brusco.

(Risas)

Y no solo estaba familiarizado con el estoicismo, sino que señaló que para muchas de sus decisiones, sus puntos de inflexión, cuando defendió sus principios y ética, usó el estoicismo y algo parecido a "definir los miedos", lo cual me maravilló.

Y concluyó con dos cosas. La primera, él no podía imaginar una vida más bella que la de un estoico. Y la segunda era su mantra, lo que él aplica a todo, y lo que Uds. pueden aplicar a todo:

"Decisiones fáciles, vida difícil. Decisiones difíciles, vida fácil".

Las decisiones difíciles... lo que más tememos hacer, preguntar, decir... normalmente son las cosas que más necesitamos hacer. Y los desafíos y problemas más grandes que enfrentamos nunca se van a solucionar con conversaciones fáciles, ya sea en la propia cabeza o con otras personas.

Así que les animo a preguntase: ¿Dónde en sus vidas en este momento podría ser que definir sus miedos sea más importante que definir sus metas? No olvidando el mensaje de Séneca: "A menudo sufrimos más en la imaginación que en la realidad".

Muchas gracias.

(Aplausos)