Susan Emmett
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Escuchar los sonidos es importante para los nativos de Alaska.

La pérdida de audición dificulta la pesca en aguas abiertas, la caza de caribús y la cosecha de bayas, actividades esenciales en la cultura nativa de Alaska. La pérdida de audición no es exclusivo de las regiones rurales de Alaska. Es global. El proyecto "Carga mundial de morbilidad" estima que el 1.1 millardo de personas tiene una pérdida de audición. Eso son más personas que la población total aquí en el África subsahariana. Más del 80 % viven en países de bajos y medios ingresos, y muchos de ellos no tienen acceso a cuidados en salud auditiva.

El impacto en la vida de las personas es enorme. Anuk es un niño de tres años que traté en Alaska. Las infecciones del oído empezaron cuando apenas tenía cuatro meses. Sus padres lo llevaron a la clinica, preocupados de que no hablaba tanto como sus hermanos. Efectivamente, las numerosas infecciones causaron pérdida de audición. Sin tratamiento, la adquisición del lenguaje de Anuk se retrasaba. Es más probable que le vaya peor en la escuela, que tenga menos oportunidades de trabajo, y que experimente aislamiento social.

Pero no tiene que ser de esta manera, la Organización Mundial de la Salud estima que la mitad de toda la pérdida de audición global puede prevenirse. Si la pérdida de audición de Anuk es identificada y tratada de inmediato, su vida y las oportunidades que tenga a medida que crece podrían ser muy diferentes.

Soy una otorrinolaringóloga que trabaja con asociaciones en todo el mundo en nuevos mecanismos para la prevención de la pérdida de audición. Esta solución proviene de mi colaboración con una organización de salud indígena llamada la Norton Sound Health Corporation. La evaluación de la pérdida de audición requiere el examen de un audiólogo en una habitación a prueba de sonido, con un gran equipo permanente. Luego, un otorrinolaringólogo examina los oídos de Anuk con un microscopio y decide el plan de tratamiento. Estos recursos no se encuentran disponibles en lugares alejados. En un estado donde 75 % de las comunidades no están conectadas a un hospital por carretera, se requiere un vuelo costoso. Para superar estas dificultades, Alaska ha desarrollado un sistema de telemedicina de vanguardia que conecta más de 250 centros de salud con especialistas que evalúan todo tipo de problemas de salud. Mis colegas han confirmado que las consultas telemédicas sobre oídos son equivalentes a un examen en persona. En 2016 se previno la mobilización del 91 % de pacientes que recibían telemedicina de especialidad en la región Norton Sound. La telemedicina ha ahorrado más de 18 millones en mobilidad sólo en esta región durante los últimos 15 años.

Nuestro equipo está llevando el poder de la telemedicina a un nuevo nivel, a través de un proyecto financiado por el Patient-Centered Outcomes Research Institute. Por primera vez, estamos fusionando la telemedicina con la tecnología de diagnóstico móvil extendiendo el alcance de la evaluación de expertos más allá de la atención médica. Esta prueba basada en células, desarrollada en Sudáfrica, cuesta 10 veces menos que el equipo tradicional y no necesita entrenamiento avanzado. Si estuviera examinando a Anuk en la escuela, auriculares que atenúan el sonido y monitoreo de sonido sustituirían una cabina de sonido, y usaría un adaptador de teléfono en lugar de un microscopio para examinar sus oídos. En cuestión de minutos, el examen e imágenes están hechas. Luego, aplicamos la tecnología de telemedicina de Alaska para transmitir los datos a especialistas, que conectan a Annuk con el tratamiento que necesita.

Nuestro equipo está lanzando un ensayo aleatorio en 15 comunidades a lo largo del mar de Bering para estudiar el funcionamiento de este tipo de intervención. Nuestro objetivo es prevenir la pérdida de audición en los niños en Alaska. Pero el concepto abarca más que a solo un estado. El impacto es global. La telemedicina móbil puede revolucionar el acceso a la salud. En Malawi, por ejemplo, existen solo 2 otorrinolaringólogos y 11 audiólogos para una población de 17 millones. Esta tecnología podría capacitar a profesores y personal sanitario para proveer acceso al cuidado de la salud a niños en lugares como Malawi. A nivel global, esto podría cambiar la vida de niños que nunca antes han tenido acceso a cuidados auditivos, usando solo el poder de un teléfono celular.

Es hora de cambiar el curso de la pérdida de audición prevenible. Anuk y numerosos niños como él dependen de nosotros.

Gracias.

(Aplausos)