Shohini Ghose
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Si quieres echar un vistazo a los manuscritos de Marie Curie, tendrás que firmar una exoneración y ponerte equipo de protección para protegerte de la contaminación por radiación. Los restos de Madame Curie también fueron enterrados en un ataúd forrado de plomo para mantener la radiación, que fue el corazón de su investigación y probablemente la causa de su muerte, bien contenida. Originaria de Varsovia, en la Polonia ocupada por Rusia, la joven Marie, cuyo nombre de soltera era Maria Sklodowska, fue una estudiante brillante, pero enfrentó barreras desafiantes. Como mujer, se le prohibió seguir estudios superiores, así que en un acto de desafío, Marie se matriculó en la Floating University, institución secreta que brindaba estudios clandestinos a la juventud polaca. Ahorrando dinero y trabajando como institutriz y tutora, finalmente pudo mudarse a París para estudiar en la reputada Sorbona. Allí, Marie obtuvo un título en Física y Matemáticas sobreviviendo principalmente con pan y té, y a veces desmayándose por hambre. En París, Marie conoció al físico Pierre Curie, quien compartió su laboratorio y su corazón con ella. Pero ella anhelaba volver a Polonia. A su regreso a Varsovia, sin embargo, encontró que lograr una posición académica como mujer seguía siendo un desafío. Todo no estaba perdido. De vuelta en París, el enamorado Pierre la estaba esperando, y se casaron rápido convirtiéndose en un formidable equipo científico. El trabajo de otro físico despertó el interés de Marie Curie. En 1896 Henri Becquerel descubrió que el uranio emitía espontáneamente una misteriosa radiación similar a rayos X que podría interactuar con una película fotográfica. Curie pronto descubrió que el elemento torio emitía una radiación similar. Lo más importante, la fuerza de la radiación dependía únicamente de la cantidad del elemento, y no era afectado por cambios físicos o químicos. Esto la llevó a concluir que la radiación provenía de algo fundamental dentro de los átomos de cada elemento. La idea era radical y ayudó a refutar el antiguo modelo de átomos como objetos indivisibles. Luego, al enfocarse en un mineral súper radioactivo llamado pechblenda, los Curie vieron que el uranio solo no podía crear toda la radiación. ¿Había otros elementos radiactivos que podrían ser responsables? En 1898 informaron de dos nuevos elementos, polonio, llamado así por la Polonia natal de Marie, y radium, la palabra latina para radio. También de paso acuñaron el término radioactividad. En 1902 los Curie extrajeron una décima parte de gramo de sal de cloruro de radio puro de varias toneladas de pechblenda. Una hazaña increíble en ese momento. Más tarde ese año, Pierre Curie y Henri Becquerel fueron nominados para el Premio Nobel de Física, pero Marie fue ignorada. Pierre se mantuvo firma en apoyo del reconocimiento bien merecido de su esposa. Y así, tanto los Curie como Becquerel compartieron el Premio Nobel de 1903, convirtiendo a Marie Curie en la primera mujer Premio Nobel. Bien financiados y respetados, los Curie estaban en una buena racha. Pero la tragedia ocurrió en 1906 cuando Pierre fue atropellado por un carro tirado por caballos mientras atravesaba un cruce congestionado. Marie, devastada, se sumergió en su investigación y asumió el puesto docente de Pierre en la Sorbona, convirtiéndose en la primera profesora de la universidad. Su trabajo en solitario fue fructífero. En 1911 ganó otro Nobel, esta vez en química por su descubrimiento anterior de radio y polonio, y por su extracción y análisis del radio puro y sus compuestos. Esto la convirtió en la primera, y hasta la fecha, única persona en ganar premios Nobel en dos disciplinas diferentes. La profesora Curie puso sus descubrimientos a trabajar, cambiando el panorama de la investigación médica y sus tratamientos. Abrió unidades móviles de radiología durante la Primera Guerra Mundial, e investigó los efectos de la radiación en los tumores. Pero estos beneficios para la humanidad pueden haber tenido un alto costo personal. Curie murió en 1934 de una enfermedad de la médula ósea, que muchos creen que fue causada por su exposición a la radiación. La investigación revolucionaria de Marie Curie sentó las bases para nuestra comprensión de la física y la química, y caminos fructíferos en oncología, tecnología, medicina y física nuclear, por nombrar unos pocos. Para bien o para mal, sus descubrimientos en la radiación lanzaron una nueva era, desenterrando algunos de los mayores secretos de la ciencia.