Rachel Sussman
1,664,121 views • 14:08

Esta planta de aspecto extraño se llama yareta. Lo que se ve como musgo que cubre las piedras en realidad es un arbusto compuesto por miles de ramas, y cada una contiene racimos de hojitas verdes en las puntas tan densamente empaquetadas que uno podría pararse encima. Este individuo vive en el desierto de Atacama en Chile, y resulta que tiene 3.000 años. También resulta ser un pariente del perejil.

Durante los últimos 5 años he estado investigando, trabajando con los biólogos y viajando por todo el mundo para encontrar organismos vivientes de 2.000 años o más. El proyecto es en parte arte y en parte ciencia. Hay un componente ambiental. Y también estoy tratando de crear un medio para salirnos de la experiencia cotidiana del tiempo y empezar a considerar una escala de tiempo más profunda. Seleccioné 2.000 años como edad mínima porque quería empezar por lo que consideramos el año cero y trabajar hacia atrás desde allí.

Lo que estamos viendo ahora es un árbol llamado jomon sugi, que vive en la remota isla de Yakushima. El árbol era en parte un catalizador para el proyecto. Había estado de viaje en Japón sin otra agenda mas que la fotografía, y luego me enteré de este árbol que tiene 2.180 años y supe que tenía que ir a visitarlo. No fue hasta más tarde, cuando regresé a Nueva York que se me ocurrió la idea del proyecto. Así que fue un proceso lento, si se quiere. Creo que era mi deseo desde hace mucho tiempo reunir mi interés por el arte, la ciencia y la filosofía lo que me permitió estar lista cuando se encendió la luz proverbial. Así que me puse a investigar, y para mi sorpresa, este proyecto nunca se había hecho antes en las artes o las ciencias. Y, quizá ingenuamente, me sorprendió no encontrar ni siquiera un espacio en las ciencias que se ocupe de esta idea de la longevidad de las especies del mundo.

Lo que estamos viendo aquí es el rhizocarpon geographicum, o liquen geográfico, y tiene cerca de 3.000 años y vive en Groenlandia, que es un largo camino para ir a ver líquenes. Visitar Groenlandia fue más viajar en el tiempo que viajar muy lejos hacia el norte. Fue algo muy primitivo y más remoto que cualquier otra cosa experimentada antes. Y esto se ve intensificado por un par de experiencias particulares. Una de ellas fue cuando me llevaron en barco hasta un fiordo remoto, sólo para encontrar que los arqueólogos que debía conocer no estaban por ningún lado. Y no es que uno podía enviarles un texto o un correo electrónico, así que me dejaron, literalmente, a mi suerte. Pero por suerte, todo salió bien, obviamente. Pero fue una lección de humildad sentirse tan desconectada. Y entonces unos días más tarde, tuvimos la oportunidad de ir a pescar en un arroyo glacial cerca de nuestro campamento, donde los peces eran tan abundantes que uno podía literalmente meterse en la corriente, y agarrar una trucha de 30 cm con la mano. Fue como visitar una época más inocente del planeta. Y luego, por supuesto, están los líquenes. Estos líquenes sólo crecen un centímetro cada 100 años. Eso pone a la duración de la vida humana en una perspectiva diferente.

Y lo que estamos viendo aquí es una foto aérea tomada al este de Oregon. Y si el título "Buscando los anillos de la muerte de la armillaria" suena siniestro, lo es. La armillaria es en realidad un hongo depredador, que mata determinadas especies de árboles en el bosque. También es conocida más benignamente como "seta de miel" u "hongo gigantesco" porque resulta ser también uno de los organismos más grandes del mundo. Así que con la ayuda de algunos biólogos que estudian el hongo, conseguí algunos mapas y coordenadas de GPS y alquilé un avión y empecé a buscar los anillos de la muerte, los patrones circulares con los que el hongo mata a los árboles. No estoy segura si hay alguno en esta foto, pero sí sé que el hongo está ahí abajo. Luego volvemos al suelo y vemos que el hongo en realidad está invadiendo a este árbol. Así que el material blanco que ven entre la corteza y la madera es el fieltro del micelio del hongo y lo que está haciendo... en realidad es estrangular lentamente al árbol impidiendo el paso de agua y nutrientes. Esta estrategia le ha funcionado bastante bien. Tiene 2.400 años. Y luego desde el subsuelo a lo subacuático.

Este es el coral cerebriforme que vive en Tobago que tiene cerca de 2.000 años. Y tuve que superar mi miedo al agua profunda para encontrarlo. Éste está a unos 60 pies ó 18 metros de profundidad. Y van a ver que hay un daño en la superficie del coral, provocado por un banco de peces loro que comenzaron a comerlo aunque, por suerte, perdieron el interés antes de matarlo. Por suerte parece estar a salvo del reciente derrame de petróleo. Pero dicho esto, con la misma facilidad podríamos haber perdido uno de los seres vivos más antiguos del planeta, y el impacto de ese desastre todavía está por verse.

Esto es algo que creo es uno de los seres discretos más resilientes del planeta. Es la colonia clonal de álamos temblones, que viven en Utah, que tiene, literalmente, 80.000 años. Lo que parece un bosque en realidad es sólo un árbol. Imaginen que es un sistema de raíces gigantes y cada árbol es un tallo que surge de ese sistema. Lo que tenemos es un individuo gigante, interconectado, genéticamente idéntico, que ha estado viviendo durante 80.000 años. Y resulta ser de sexo masculino y, en teoría, inmortal.

(Risas)

Este también es un árbol clonal. Este es el abeto gran picea, que a los 9.550 años, no es más que un bebé en el bosque. La ubicación de este árbol se mantiene en secreto para su propia protección. Hablé con el biólogo que descubrió este árbol, y me dijo que el crecimiento que se ve ahí en el centro es probablemente producto del cambio climático. Como actualmente se ha vuelto más cálido en la cima de la montaña, la zona de vegetación está cambiando. Así que ni siquiera tenemos que tener contacto directo con estos organismos para provocar un impacto real sobre ellos.

Este es el tejo de Fortingall. No, estoy bromeando. Este es el tejo de Fortingall. (Risas) Pero puse esa diapositiva allí porque a menudo me preguntan si no hay animales en el proyecto. Y aparte del coral, la respuesta es no. ¿Alguien sabe la edad de la tortuga más vieja? ¿Alguna conjetura? (Audiencia: 300) Rachel Sussman: ¿300? No, 175 es la tortuga viviente más vieja, Cerca del año 2.000. Entonces, pueden haber oído de esta almeja gigante descubierta frente a las costas del norte de Islandia que llegó a los 405 años. Sin embargo, murió en el laboratorio mientras determinaban su edad. El descubrimiento reciente más interesante, creo yo, es la, así llamada, medusa inmortal que se ha observado efectivamente en el laboratorio que es capaz de volver al estado de pólipo después de alcanzar su plena madurez. Así que dicho esto, es muy poco probable que cualquier medusa pueda sobrevivir tanto tiempo en la Naturaleza. Y aquí volvemos al tejo. Como pueden ver está en un cementerio de iglesia. Está en Escocia. Está detrás de un muro de protección. Y en realidad hay varios tejos ancestrales en cementerios de todo el R.U., pero si hacen la cuenta recordarán que en realidad los tejos estaban primero, después vinieron las iglesias.

Y ahora vamos a otra parte del mundo. Tuve la oportunidad de viajar por la provincia de Limpopo en Sudáfrica con un experto en árboles baobab. Y vimos varios de ellos y éste es probablemente el más antiguo. Tiene cerca de 2.000 años y se llama sagole baobab. Ya saben, pienso en todos estos organismos como palimpsestos. Contienen miles de años de sus propias historias dentro de sí mismos, y también contienen registros de acontecimientos naturales y humanos. Y los baobabs, en particular, son un gran ejemplo de esto. Pueden ver que éste tiene nombres grabados en su tronco, pero también algunos fenómenos naturales. Así que los baobabs, a medida que envejecen, tienden a ponerse carnosos en el centro y a ahuecarse. Y esto puede crear grandes refugios naturales para los animales, pero también han sido apropiados para algunos usos humanos bastante dudosos, como un bar, una prisión, e incluso un baño dentro de un árbol.

Y esto me lleva a otra de mis favoritas... creo, debido a que es tan inusual. Esta planta se llama welwitschia, y vive sólo en algunas zonas de la costa de Namibia y Angola donde se adaptó excepcionalmente para recoger la humedad de la niebla que viene del mar. Y, es más, en realidad es un árbol. Es una conífera primitiva. Se van a dar cuenta que tiene conos en el centro. Y lo que parecen ser dos grandes montones de hojas, son en realidad dos hojas individuales hechas jirones por las duras condiciones del desierto en el tiempo. Y en realidad nunca arroja las hojas, por lo que también ostenta la distinción de tener las hojas más largas del reino vegetal. Hablé con un biólogo en el Jardín Botánico Kirstenbosch, en Ciudad del Cabo y le pregunté de dónde creía que venía esta planta notable y él pensaba que si uno viaja por Namibia uno ve que hay una serie de bosques petrificados, y todos los troncos son... todos los troncos son coníferas gigantes y sin embargo no hay señales de dónde podrían haber venido. Así que él pensaba que las inundaciones en el norte de África derribaron estas coníferas hace decenas de miles de años, y de eso resultó esta adaptación sorprendente a este ambiente único del desierto.

Este es, creo, el más poético de los seres vivientes ancestrales. Esto es algo que se llama selva subterránea. Hablé con un botánico en el Jardín Botánico de Pretoria, que me explicó que ciertas especies de árboles se han adaptado a esta región. Es una región de arbustos que es seca y propensa a una gran cantidad de incendios, y como tal lo que han hecho estos árboles es, si pueden imaginarse que esta es la copa del árbol, y que este es el nivel del suelo, imaginen que todo esto, que todo el volumen del árbol, migró bajo tierra y sólo las hojas se asoman por encima de la superficie. De ese modo, cuando se desata un incendio, eso equivale a tener las cejas chamuscadas. El árbol puede recuperarse fácilmente. Estos también tienden a crecer por clonación; el más antiguo tiene 13.000 años.

De vuelta en EE.UU., hay un par de plantas de edad similar. Este es el arbusto de la creosota que tiene cerca de 12.000 años. Si han estado en el oeste de EE.UU. saben que el arbusto de la creosota está por todos lados pero dicho esto ven que éste tiene esta forma circular única. Y lo que pasa es que se está expandiendo lentamente hacia el exterior desde esa forma original. Y es un... de nuevo, ese sistema de raíz interconectado que lo hace un individuo genéticamente idéntico. Además tiene una amiga en las cercanías... bueno, creo que son amigos. Es la yuca clonal de Mojave, está a 1,6 km de distancia, y tiene un poco más de 12.000 años. Y puede verse que tiene esa forma circular similar. Y hay algunos clones más jóvenes salpicando el paisaje por detrás. Y ambos, la yuca y el arbusto de la creosota, viven en tierras de la Oficina de Manejo de Tierras y eso es muy diferente de estar protegidas en un parque nacional. De hecho, esta tierra ha sido designada para uso recreativo de vehículos todo terreno.

Así que, ahora quiero mostrar lo que muy bien podría ser el ser viviente más antiguo del planeta. Esta es la actinobacteria siberiana que tiene entre 400.000 y 600.000 años. Esta bacteria fue descubierta hace varios años por un equipo de biólogos planetarios que esperaban encontrar rastros de vida en otros planetas observando una de las más severas condiciones del nuestro. Y lo que encontraron, investigando el permafrost, fue esta bacteria. Pero lo extraordinario de eso es que está reparando el ADN por debajo de cero. Y eso significa que no está latente. Ha estado viviendo y creciendo durante medio millón de años. Es también, probablemente, uno de los seres vivientes ancestrales más vulnerables porque, si se derrite el permafrost, no va a sobrevivir.

Este es un mapa en que he juntado los seres vivos más antiguos, así que pueden hacerse una idea de dónde están; como ven, están en todo el mundo. Las banderas azules representan cosas que ya he fotografiado, y las rojas son los lugares a los que todavía estoy tratando de llegar. Verán también que hay una bandera en la Antártida. Estoy tratando de viajar hasta allí para encontrar musgo de 5.000 años que vive en la Península Antártica.

Así que probablemente me quedan unos 2 años más en este proyecto... en esta fase del proyecto pero luego de 5 años realmente siento que conozco lo que está en el centro de este trabajo. Los seres vivientes más antiguos del mundo son un registro y una celebración de nuestro pasado, una llamada a la acción en el presente y un barómetro de nuestro futuro. Han sobrevivido durante miles de años en el desierto, en el permafrost, en la cima de las montañas y en el lecho del océano. Han resistido indecibles peligros naturales y usurpaciones humanas, pero ahora algunos están en peligro, y no pueden levantarse y salir del camino. Espero que, al ir a encontrar estos organismos, pueda ayudar a llamar la atención de su notable capacidad de recuperación y ayudar a desempeñar un papel asegurando su longevidad continua en el futuro inmediato.

Gracias.

(Aplausos)