Morra Aarons-Mele
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Quizá piensen que el trabajo remoto es el sueño de los introvertidos: uno está en su propia casa escondido tras la computadora, posiblemente en piyama. Pero en realidad, para muchos introvertidos, trabajar desde casa es una pesadilla.

[TED: Nuestro modo de trabajar]

[Hecho posible con el apoyo de Dropbox]

Ahora que la pandemia nos ha echado a muchos de la oficina, las nuevas reglas de trabajo nos irritan: mucho tiempo frente la pantalla, ausencia de límites entre el trabajo y el hogar, videollamadas interminables... Los mismos factores que hacen difícil el trabajo remoto a los introvertidos, lo hacen difícil para todos.

Sin duda, lo peor del trabajo a distancia son las videollamadas. Estar frente a la cámara es como estar actuando. Un esquema desorganizado puede significar que estemos en escena ocho horas al día. No están las claves sutiles que ayudan a analizar el entorno. Observar cabezas sin cuerpo en una pantalla solo ofrece una pobre imitación del contacto humano real. La ansiedad social solo lo empeora. Tener una cámara enfrente puede realmente disparar nuestra ansiedad social. Estar presente requiere mucha energía. La clave para manejar el trabajo remoto es proteger su energía.

Primero, presten atención a sus rituales y rutinas. Aunque nos disgustara ir a la oficina, era un ritual que creaba una barrera entre el trabajo y el hogar. Y lo necesitamos. Para muchos de nosotros, esas mini pausas en la vida laboral, como ir a tomar un café o hablar con un compañero han desaparecido también. Personalmente, en esos rituales recobro mi energía, asumo mi postura laboral y logro la mentalidad adecuada para trabajar. ¿Cómo podemos recrear esos descansos y barreras en nuestro hogar? La clave es que sean intencionales. Puede ser una música o algún tipo de luz o una charla con un amigo. Puede ser una vuelta a la manzana a cierta hora del día o una rutina de respiraciones o estiramientos antes de sentarse... cualquier cosa que logre delinear la transición entre el trabajo y el hogar.

Segundo, debemos organizar nuestro ritmo, lugar y espacio. Para organizar el ritmo, podemos manejar las interacciones que agotan nuestra energía versus aquellas que la recargan. Pueden programar menos videoconferencias, ya que, recuerden, son actuaciones. También pueden programar descansos para reponerse tras las actuaciones. Oprah hace eso, y también lo hacen muchos actores y directores introvertidos. Pueden considerar el momento del día. Consideren cuáles son los momentos en que tienen más energía durante el día y reserven otros para tareas más relajadas.

En cuanto al lugar, usen la zona de trabajo para ayudarles a establecer buenos límites. Aunque su escritorio esté en la cocina, hagan que parezca un lugar de trabajo. Para su espacio personal, reserven un tiempo para Uds. cada día. Esto incluye un tiempo sin hijos. Es algo clave para evitar el agotamiento.

Finalmente, si ocupan un puesto directivo, deben asumir el importante papel de ayudar a sus empleados a proteger su ritmo, su lugar y su espacio. Gestionen el grupo durante las videollamadas. Incluso en remoto, los extrovertidos tienden a dominar. Para crear un espacio donde todos sean escuchados, estructuren la agenda, asignen reglas de presentación y minimicen las lluvias de ideas. Las lluvias de ideas pueden generar ansiedad social y paralizar a los introvertidos. En vez de eso, creen un espacio donde la gente pueda escribir sus ideas antes de una sesión de lluvia de ideas.

Privilegien el audio sobre las videollamadas. Los estudios muestran que comunicamos mejor nuestras emociones y opiniones cuando es solo audio. Prueben con reuniones asincrónicas para las interacciones individuales más complicadas. Pueden tomar esta idea del autor Robert Glazer: graben un mensaje de voz o un video en su teléfono explicando su perspectiva y envíenselo a un colega. De esa forma pueden responder y reaccionar cuando les venga bien.

Además de los muchos desafíos actuales, tenemos una oportunidad. El trabajo a distancia vino para quedarse, así que no transfieran viejos hábitos y una cultura empresarial anticuada al trabajo a distancia. Construyan algo mejor. Para empezar, consulten a sus colegas introvertidos cómo es su día ideal y comiencen desde ahí.