Marco Annunziata
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Einstein dijo: "Nunca pienso en el futuro porque llega demasiado pronto". Tenía razón, por supuesto. Así que hoy estoy aquí para pedirles que piensen en el futuro que está ocurriendo ahora. En los últimos 200 años el mundo ha experimentado 2 grandes olas de innovación. Primero, la revolución industrial nos trajo las máquinas y las fábricas, las autopistas, la electricidad, el tráfico aéreo, y nuestras vidas nunca volvieron a ser las mismas. Luego, la revolución de Internet nos trajo el poder de la computadora, las redes de datos, un acceso sin precedente a la información y comunicación, y nuestras vidas nunca volvieron a ser las mismas. Estamos experimentando otro cambio metamórfico: la Internet industrial. Hace que se junten las máquinas inteligentes, la analítica web avanzada, y la creatividad de la gente en el trabajo. Es la unión de la mente y las máquinas. Y nuestras vidas nunca volverán a ser las mismas. En mi trabajo actual veo de cerca cómo la tecnología está empezando a transformar los sectores industriales que juegan un papel importantísimo en la economía y en nuestras vidas: en el sector energético, aéreo, de transporte, salud. Para un economista esto es bastante inusual, y es muy emocionante porque es una transformación tan poderosa, o incluso más, que la revolución industrial, y antes que la revolución industrial no había crecimiento económico del que hablar. Ahora, ¿qué es la Internet industrial? Las maquinarias industriales están siendo equipadas con un número creciente de sensores electrónicos que les permiten ver, oír, sentir mucho más que antes, creando una inmensa cantidad de datos. Un análisis web cada vez más sofisticada revisa todos los datos y extrae la información que nos permite operar las máquinas de una forma completamente nueva y mucho más eficiente. Y no solo ocurre con las máquinas de forma individual, sino con flotas de locomotoras, aviones, sistemas electricidad, hospitales. Es la optimización de bienes y sistemas. Claro que los sensores electrónicos ya existen desde hace tiempo pero algo ha cambiado: una caída impresionante en el costo de los sensores y, gracias a los avances de la computación en la nube, una rápida disminución en los costos de almacenamiento y procesamiento de datos. Así que estamos moviéndonos a un mundo donde las máquinas con las que trabajamos no solo son inteligentes; son brillantes. Tienen conciencia, se pueden predecir. son reactivas y sociales. Son motores a reacción, locomotoras, turbinas de gas y equipos médicos que se comunican a la perfección entre ellos y con nosotros. Es un mundo en el que la propia información es inteligente y nos llega de forma automática cuando la necesitamos sin tener que buscarla. Estamos empezando a desplegar por todo el sistema industrial una virtualización embebida, tecnología de procesamiento multinúcleo, comunicaciones avanzadas basadas en la nube, una infraestructura manejada por programas que permiten que la funcionalidad de la máquina se haga virtual en el software, separando el software de la máquina del hardware, permitiéndonos que, de forma remota y automática, podamos monitorear, administrar y mejorar los bienes industriales. ¿Por qué es importante todo esto? Bueno, primero porque nos permite cambiar a un mantenimiento preventivo y basado en condiciones, es decir, arreglar las máquinas justo antes de que se dañen y sin pérdida de tiempo, revisándolas con regularidad. Y esto nos permite evitar los tiempos de inactividad imprevistos, y como resultado, no más apagones, no más retrasos en los vuelos. Les daré algunos ejemplos del funcionamiento de estas máquinas brillantes. Algunos de estos ejemplos pueden parecer triviales, otros claramente más profundos, pero todos van a tener un gran impacto. Empecemos con la aviación. Hoy en día el 10 % de todos los vuelos, cancelaciones y retrasos se deben a procesos de mantenimiento imprevistos. Algo sale mal de forma inesperada. Esto genera unos USD 8 000 millones en gastos para la industria mundial de aerolíneas todos los años, y eso sin mencionar el impacto sobre todos nosotros: estrés, inconveniencia, reuniones canceladas mientras estamos sentados sin poder hacer nada en la terminal de un aeropuerto. Entonces, ¿cómo puede ayudarnos la Internet industrial? Hemos diseñado un sistema de mantenimiento preventivo que puede instalarse en cualquier aeronave. Puede autoaprender y predecir problemas que un operador humano puede no darse cuenta. La aeronave mientras está volando se comunicará con los técnicos en tierra firme. Para el momento en que aterrice, ya ellos sabrán si hay algo que necesita revisión. Solo en EE.UU. un sistema como este puede prevenir más de 60 000 retrasos y cancelaciones todos los años, ayudando a 7 millones de pasajeros a llegar a sus destinos a tiempo. O, miren el sistema de atención médica. Hoy en día, los enfermeros pasan en promedio unos 21 minutos por turno buscando el equipo médico. Parece algo trivial, pero así pasan menos tiempo cuidando a los pacientes. El Centro Médico St. Luke de Houston, Texas, ha empleado la tecnología de Internet industrial para monitorear electrónicamente y conectar a los pacientes, el personal y el equipo médico. Ha reducido casi una hora el tiempo de cambio de paciente por cama. Si necesitas una operación, una hora es importante. Significa que más pacientes pueden ser atendidos, pueden salvarse más vidas. Otro centro médico en el estado de Washington, está probando una aplicación que permite que las imágenes médicas de los escáneres de la ciudad y de las resonancias magnéticas, puedan ser analizadas en la nube, desarrollando un mejor análisis web a un bajo costo. Imaginen un paciente que ha sufrido un trauma severo y necesita la atención de varios especialistas: un neurólogo, un cardiólogo, un cirujano ortopédico. Si todos pueden tener acceso inmediato y simultáneo a las tomografías y las imágenes a medida que se toman podrán prestar atención médica de forma mucha más rápida. Todo esto se traduce en mejores resultados médicos, pero también puede generar importantes beneficios económicos. Solo la reducción de un 1 % de las actuales ineficiencias puede ayudar a ahorrar más de USD 60 000 millones en la industria mundial de la salud, y eso es solo una gota en el océano comparado a lo que necesitamos hacer para que la atención médica sea asequible sobre una base sustentable. Avances similares están ocurriendo en el sector energético, incluyendo la energía renovable. Los molinos de vientos equipados con sistemas remotos de monitoreo y diagnóstico que permiten que las turbinas de viento se comuniquen entre sí y ajusten la inclinación de sus aspas de forma coordinada en función de la dirección del viento ahora puede producir electricidad por menos de 5 centavos por kilovatio/hora. Hace 10 años el costo era de 30 centavos; 6 veces más. La lista continúa y aumentará rápidamente porque la industria de los datos está creciendo de forma exponencial. Para el 2020 abarcará más del 50 % de la información digital. Pero esto no se trata solo de datos así que déjenme cambiar de tema y contarles cómo esto está impactando los trabajos que hacemos a diario, porque esta nueva ola de innovaciones nos trae nuevas herramientas y aplicaciones que nos permitirá colaborar de forma más inteligente y rápida, haciendo que nuestros trabajos no solo sean más eficientes sino más satisfactorios. Imagínense a un ingeniero llegar a una granja de molinos de vientos con una aparato portátil que le dice cuáles turbinas necesitan mantenimiento. Ella ya tiene todas la piezas porque todos los problemas fueron diagnosticados por adelantado. Y si se enfrenta a un problema inesperado, el mismo aparato portátil le permitirá comunicarse con sus colegas en la central de mantenimiento, y que puedan ver lo que ella ve, transmitir datos que pueden pasar por programas de diagnósticos y enviar videos que la guiarán paso a paso por cualquier tipo de procedimiento complejo que se necesite para que la máquina vuelva a funcionar. Y su interacción estará documentada y guardada en una base de datos de búsqueda. Paremos y pensemos en esto un minuto porque esto es un punto importante. Esta nueva ola de innovación está cambiando fundamentalmente la forma en que trabajamos. Y sé que a muchos de Uds. les preocupa el impacto de la innovación en los empleos. El desempleo ya es alto y siempre está el temor de que la innovación destruirá empleos. Y la innovación trastorna. Pero déjenme enfatizar aquí 2 cosas. Primero, ya pasamos por la mecanización de la agricultura, la automatización de la industria, y el empleo ha aumentado porque la innovación se trata fundamentalmente de crecimiento. Hace que los productos sean más asequibles. Crea nuevas demandas, nuevos trabajos. Segundo, hay una preocupación de que en el futuro solo habrá lugar para ingenieros, científicos de datos y otros trabajadores altamente especializados. Y créanme, como economista, también estoy asustado. Pero piénsenlo: Así como un niño puede descubrir fácilmente como usar un iPad, toda una nueva generación de aplicaciones industriales portátiles e intuitivas hará que la vida sea más fácil para los trabajadores con cualquier nivel de destreza. El trabajador del futuro será más como un "Iron Man" que un Charlie Chaplin de "Tiempos modernos". Y se crearán nuevos empleos que requieren altas destreza: ingenieros mecánicos digitales que sepan tanto de máquinas como de datos; gerentes que entiendan su industria y el análisis web y pueden reorganizar la empresa para aprovechar todas las ventajas de la tecnología. Pero ahora tomemos distancia. Veamos todo el panorama. Hay gente que argumenta que las innovaciones de hoy en día solo son herramientas sociales y juegos tontos, que no se acerca en nada al poder de transformación de la revolución industrial. Dicen que todas las innovaciones para aumentar el crecimiento se quedaron atrás. Y cada vez que escucho esto no puedo dejar de pensar que en la Edad de Piedra, seguramente hubo un grupo de cavernícolas sentados un día alrededor del fuego, muy malhumorados, mirando con desaprobación a otro grupo de cavernícolas haciendo rodar una piedra cuesta arriba y abajo de la montaña y diciéndose a sí mismos: "Sí, eso que llaman rueda, es un buen juguete, pero comparado al fuego no causará impacto. Ya está todo descubierto". (Risas) Esta revolución tecnológica es inspiradora y transformadora, como nunca antes. La creatividad humana y la innovación siempre nos ha llevado adelante. Han creado empleos. Han aumentado los niveles de vida. Han hecho que nuestras vidas sean más saludables y satisfactorias. Y la nueva ola de innovación que está empezando a expandirse por toda la industria, no es diferente. Solo en EE.UU. la Internet industrial puede aumentar el ingreso promedio en un 25 % a 40 % en los próximos 15 años, impulsando el crecimiento a niveles que no hemos visto en mucho tiempo y adicionando de USD 10 a 15 billones al PBI mundial. Es el tamaño de la economía de los EE.UU hoy en día. Pero esto no es un resultado inevitable. Apenas estamos en los comienzos de la transformación y habrán barreras que romper y obstáculos que superar. Tendremos que invertir en las nuevas tecnologías. Tendremos que adaptar las organizaciones y las prácticas gerenciales. Tendremos que fortalecer la ciberseguridad que protege la información sensitiva y la propiedad intelectual, y a infraestructuras críticas de ataques cibernéticos. Y el sistema educativo tendrá que evolucionar para asegurar que los estudiantes estén equipados con las destrezas adecuadas. No va a ser fácil, pero valdrá la pena. Los desafíos económicos que enfrentamos son duros, pero cuando visito fábricas y veo cómo los humanos y las brillantes máquinas se están interconectando y veo la diferencia que hacen en un hospital, un aeropuerto, una planta eléctrica, no solo soy optimista, soy muy entusiasta. Esta nueva revolución tecnológica ya está con nosotros. Así que piensen en el futuro, llegará muy pronto. Gracias. (Aplausos)