Eben Bayer
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Gente, me gustaría pasar unos minutos con Uds imaginando la forma de nuestro planeta en mil años. Pero antes de hacerlo tengo que hablarles de materiales sintéticos como los plásticos cuya creación consume grandes cantidades de energía y debido a los problemas de su eliminación están contaminando lentamente el planeta. También quiero contarles y compartir con Uds cómo mi equipo y yo hemos estado usando los hongos en los últimos 3 años. No de ese modo. (Risas) Los estamos usando para crear materiales completamente nuevos que rinden en gran medida como los plásticos pero se hacen con desechos de cultivos y son totalmente biodegradables al final de sus vidas.

(Vítores)

Pero primero tengo que hablarles de lo que considero es uno de los culpables más flagrantes en la categoría plásticos desechables. Es un material conocido: la espuma de poliestireno, pero me gusta verla como una sustancia blanca tóxica. En 33 cm3 de este material, como el envase de una computadora o un televisor grande, existe el mismo contenido de energía: cerca de un litro y medio de petróleo. Sin embargo, en unas semanas de uso uno tira este material a la basura. Esto no se encuentra sólo en los envases. Se producen 20.000 millones de dólares de este material por año en todo, desde materiales de construcción, tablas de surf, tazas de café, hasta mesas. Pero no es el único lugar donde se encuentra. La agencia ambiental de EE.UU. estima que por volumen este material ocupa el 25% de los vertederos. Peor aún cuando se hace camino en nuestro medio ambiente natural al lado de la carretera, o de un río. Si no es recogido por un ser humano, como Uds y yo, va a permanecer allí durante miles y miles de años. Quizá, incluso peor, si se hace camino por los océanos, como el gran remolino de basura, donde estos materiales se parten mecánicamente en trozos cada vez más pequeños pero no desaparecen. No son biológicamente compatibles. Están echando a perder los sistemas respiratorio y circulatorio terrestres. Y debido a que estos materiales son tan prolíficos, porque se encuentran en tantos lugares, hay otro lugar donde encontrarán este material, el estireno, hecho de bencina, un conocido carcinógeno. Lo van a encontrar dentro de Uds.

Así, por todas estas razones, creo que necesitamos mejores materiales y hay tres principios clave que podemos usar para encontrarlos. El primero es la materia prima. Hoy usamos un solo insumo, el petróleo, para calentar hogares, propulsar autos, y construir los materiales que vemos a nuestro alrededor. Reconocemos que este es un recurso finito, y hacer esto es simplemente una locura, tirar un litro y medio de gasolina a la basura cada vez que recibimos un paquete. El segundo principio: deberíamos usar mucha menos energía en la creación de estos materiales. Digo mucho menos porque el 10% no se va a recortar. Deberíamos estar hablando de la mitad, un cuarto, una décima parte del contenido energético. Y finalmente, quizá el principio más importante: deberíamos crear materiales que se ajusten a lo que yo llamo sistema de reciclaje natural. Este sistema de reciclaje ha estado en vigor durante mil millones de años. Yo me ajusto a eso, Uds se ajustan a eso, y como máximo en 100 años mi cuerpo puede volver a la Tierra sin preprocesamiento. Mientras que el envase que vino ayer con el correo va a durar miles de años. Es una locura.

Pero la Naturaleza nos ofrece un modelo muy bueno. Cuando un árbol termina de usar sus hojas, sus colectores solares, estos dispositivos asombrosos de captura de fotones, al final de una estación no las empaquetan, ni las envían al centro de reprocesamiento de hojas para derretirlas y formar así nuevas hojas. Sencillamente las dejan caer, la distancia más corta posible, al suelo del bosque, formando así la superficie del suelo del próximo año. Y esto nos lleva de vuelta a los hongos. Porque en la Naturaleza los hongos son el sistema de reciclaje. Y hemos descubierto que usando una parte del hongo que probablemente nunca han visto, análoga a la estructura de la raíz (se llama micelio) podemos cultivar materiales con muchas de las propiedades de los materiales sintéticos convencionales.

El micelio es un material increíble porque es auto-ensamblable. Toma cosas que consideraríamos residuos, como cáscaras de semillas o biomasa leñosa y las puede transformar en un polímero de quitina que puede modelarse de casi cualquier forma. En nuestro proceso lo usamos básicamente como pegamento. Y al usar el micelio como pegamento pueden moldearse cosas del mismo modo que en la industria del plástico y se pueden crear materiales con propiedades muy diferentes, materiales aislantes, ignífugos, resistentes a la humedad, al vapor, materiales que pueden absorber impactos, absorber impactos acústicos. Pero estos materiales se producen a partir de subproductos agrícolas, sin petróleo. Y dado que están hechos de materiales naturales, pueden biodegradarse 100% en sus patios traseros.

Así que me gustaría compartir con Uds los 4 pasos básicos necesarios para hacer estos materiales. El primero es la selección de la materia prima, de preferencia algo regional, que esté en sus áreas, ¿sí? fabricación local. Lo siguiente es tomar esa materia prima y ponerla en una herramienta llenar algo físicamente, un molde, en cualquier forma que quieran obtener. Luego cultivan el micelio a través de estas partículas, y ahí es que ocurre la magia, porque es el organismo el que está haciendo el trabajo, no el equipamiento. El paso final es el producto, por supuesto, ya sea un material de envasado, una mesa, o un bloque de construcción. Nuestra visión es la fabricación local, como el movimiento local de alimentos, en la producción. Para ello hemos creado formulaciones para todo el mundo con subproductos regionales. En China se podría usar la cáscara de arroz o la semilla de algodón. En el norte de Europa o de América las cáscaras de alforfón o de avena. Luego procesamos estas cáscaras con un equipamiento básico.

Y quiero compartir con Uds un breve video de nuestras instalaciones que les va a dar una idea de cómo se ve esto a gran escala. Aquí estamos viendo cascos de algodón de Texas, en este caso. Es un producto de desecho. Lo que hacen en estos equipos es pasar por un sistema continuo que limpia, cocina, enfría y pasteuriza estos materiales, al tiempo que se los inocula con nuestro micelio. Esto nos da un flujo continuo de material que podemos modelar de casi cualquier forma. Hoy estamos haciendo esquineros. Y es cuando esto entra en la pieza que comienza la magia. Porque el proceso de fabricación es nuestro organismo. Va a comenzar a digerir estos residuos y en los próximos cinco días los va a ensamblar en biocompuestos. Toda la instalación está compuesta de miles y miles de estas herramientas ubicadas en el interior, a oscuras, auto-ensamblando materiales en silencio para construir materiales como, en este caso, esquineros para embalaje.

Como he dicho en varias oportunidades, cultivamos materiales. Y es difícil imaginar cómo sucede esto. Por eso mi equipo ha condensado 5 días, un ciclo típico de crecimiento, en un lapso de 15 segundos. Y quiero que observen detenidamente estos puntitos blancos en la pantalla porque, en 5 días, se expanden por el material usando la energía contenida en estas cáscaras para construir esta matriz de polímero quitinoso. Esta matriz se auto-ensambla, crece a través y alrededor de las partículas, creando millones y millones de minúsculas fibras. Y las partes de la cáscara que no se digieren forman parte del compuesto físico final. Frente a sus ojos tienen la pieza auto-ensamblada. En realidad tarda un poco más. Tarda 5 días. Pero es mucho más rápido que el cultivo convencional.

El último paso, claro, es la aplicación. En este caso cultivamos un esquinero. Un importante fabricante de muebles usa estos esquineros para proteger sus mesas en los envíos. Solían usar envases de plástico pero pudimos darles exactamente el mismo rendimiento físico con nuestro material cultivado. Lo mejor de todo es que cuando va al cliente, no es basura. Pueden poner esto en su ecosistema natural, sin transformación, y va a mejorar el suelo local.

¿Por qué el micelio? La primera razón es la materia prima local. Uno quiere disponibilidad en todo el mundo sin preocuparse por aumentos de precios de las cáscaras usadas, porque hay muchas opciones. Otra razón es el auto-ensamblado, porque el organismo hace la mayor parte del trabajo en este proceso. No se requiere mucho equipamiento para poner una planta de producción. Uno puede tener un montón de instalaciones pequeñas dispersas por el mundo. La producción biológica es muy importante. Y dado que el 100% de lo que ponemos en la herramienta se convierte en producto final, incluso las partes que no se digieren forman parte de la estructura, conseguimos tasas de rendimiento increíbles.

Los polímeros naturales, bueno... creo que eso es lo más importante, estos polímeros han sido probados en el ecosistema durante mil millones de años en todo, desde hongos hasta crustáceos. No van a atascar los ecosistemas terrestres. Funcionan muy bien. Y mientras que hoy podemos prácticamente garantizar que el embalaje de ayer va a estar aquí dentro de 10.000 años, lo que les garantizo es que en 10.000 años nuestros descendentes, los hijos de nuestros hijos, van a vivir felices y en harmonía en un planeta sano. Y creo que esa puede ser una noticia muy buena.

Gracias.

(Aplausos)