Claire Malone
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¿Alguna vez se han quitado las gafas de 3D en el cine? La imagen se ve borrosa y es difícil ver con exactitud lo que está sucediendo. Las gafas de 3D engañan al cerebro para que forme una imagen 3D controlando el color de la luz que cada ojo percibe utilizando un filtro diferente en cada lente. Se podría decir que ver las cosas desde una perspectiva diferente puede hacerlas más claras y más fáciles de entender. Este es exactamente el enfoque que me ha ayudado en mi investigación, intentando responder a algunas de las preguntas más fundamentales que tenemos sobre nuestro universo.

Para ponerlo en otro contexto, puedo ver que algunas personas sienten que mi voz es difícil de entender debido a mi parálisis cerebral como una barrera intransitable para dar una charla TED. Incluso si viera que hay formas alternativas para que las personas que tienen dificultades para comunicarse hablen ante un público, podría desistir de usarlos, creyendo que esta seca voz computarizada voz carece de vida y los haría dormir a todos en cinco minutos. También podría ver la extraña voz femenina, sintetizada y británica como algo que hay que aprovechar, amenizar esta charla con chistes y bromas, a veces a costa de la deficiente ayuda para la comunicación y, con suerte, hacerlos reír y mantenerlos interesados en lo que quiero contarles. Por suerte para Uds., he elegido la segunda opción.

¿Y de qué quiero hablarles? Estoy aquí para decirles que hemos perdido por completo el 96 % de todo el universo, de todo lo que existe. Eso es un montón de calcetines perdidos. Soy una física de partículas y analizo datos del Gran Colisionador de Hadrones del CERN en Suiza para responder a las preguntas más fundamentales sobre nuestro universo. En la escuela, yo era la típica niña friki, solo quería terminar las otras lecciones para ir al laboratorio de ciencias. Mi trabajo se centra en lo que realmente creo que es uno de los mayores logros de la investigación científica en el último siglo. Un modelo científico que describe las propiedades y el comportamiento de todas las partículas conocidas en el universo. Y, como los físicos de partículas no tenemos imaginación, lo llamamos el Modelo Estándar. Para mí, tener un modelo con tanto poder es lo más cerca que está la ciencia de describir a la naturaleza en su nivel más básico.

Cuando escuché por primera vez sobre el Modelo Estándar, me dejó boquiabierta y me dio la pasión para centrarme en mis estudios de física. Pero también sabía que tendría que pensar en ellos de manera diferente a mis compañeros. Por ejemplo, en los exámenes prácticos tuve que demostrar que entendía las técnicas prácticas que me habían enseñado. Debido a mi discapacidad, no tengo suficiente control de mis manos para poder agarrar y usar los equipos de laboratorio. Así que tuve que pedir prestadas las manos de otra persona. Practiqué dando instrucciones extremadamente detalladas a mi asistente sobre cómo usar los equipos para realizar el experimento. Ver los experimentos como una serie de instrucciones que tenía que dar lo más claramente posible me ayudó mucho a lograr la mentalidad que necesitaba para entender cómo podía rendir bien en las pruebas prácticas, cosa que hice. Comprender que era capaz de ver estos temas de una manera diferente me ayudó a encontrar la tenacidad para perseverar en el dominio en el aspecto práctico de mis estudios científicos en lugar de dejar que mis limitaciones físicas me detuvieran. Ahora, mi investigación con el Gran Colisionador de Hadrones implica que escriba mucho código para analizar los datos utilizados para estudiar el modelo estándar. Yo dicto lo que quiero que mis asistentes escriban, ya que escribirlo por mí cuenta sería demasiado lento y laborioso. Relatar tu trabajo en vez de escribirlo requiere una mentalidad un poco diferente, especialmente cuando toda la educación que recibimos está pensada para personas que pueden escribir cosas rápidamente. Sin embargo, he descubierto que decirme a mí misma que, básicamente, estoy haciendo las mismas acciones que todos los demás me ha ayudado a entender cómo proceder al perseguir mi pasión por la física.

Ya saben cómo investigo. Volvamos a mi modelo favorito, y espero que sea el suyo después de esta charla, porque desafortunadamente, tenemos un pequeño inconveniente. El Modelo Estándar solo describe el 4 % del universo. Para entender el porqué, tenemos que observar la velocidad de giro de las galaxias. Las leyes de Newton nos dicen que simplemente saldrían volando si no hubiera algún otro tipo de sustancia masiva dentro de ellas para unirlas. Esta masa que falta se llama materia oscura, y hemos observado que representa el 23 % del universo. ¿Y qué pasa con el resto? Bueno, el descubrimiento de que la expansión del universo se está acelerando en lugar de desacelerar debido a la atracción gravitacional, sugiere la existencia de una fuerza que actúa contra la gravedad. A esta fuerza la llamamos energía oscura, y representa el restante 73 % del universo. Ni la materia ni la energía oscuras están incluidas en el Modelo Estándar. Así que hay un sorprendente 96 % del universo del que no sabemos absolutamente nada. Entonces, resulta que mi modelo favorito, que pensaba que podía describir cada partícula del universo, no es tan amplio como pensaba inicialmente. Entonces, ¿hay una manera de mirar las partículas que ya fueron descritas por el Modelo Estándar de manera diferente para descubrir estas partículas ausentes?

Podría pensarse que estaríamos devanando nuestros sesos para diseñar detectores que puedan producir algún tipo de fotografía de estas elusivas partículas para demostrar que están ahí. Seguramente, si queremos encontrar algo que hace falta, ese es el enfoque general que hay que tomar, ¿verdad? No es así. Solo tenemos que aceptar el hecho de que estas partículas perdidas no van a interactuar con nuestros detectores sin importar lo que hagamos. Pero eso no es el fin del juego. Así como no me rendí para hacer los experimentos por mi cuenta, utilizando las manos de otra persona, utilizamos las partículas que podemos detectar para espiar las partículas que creemos que están allí, escondidas. En el Gran Colisionador de Hadrones, aceleramos las partículas a velocidades muy cercanas a la velocidad de la luz para hacer que choquen entre sí y liberen grandes cantidades de energía. Usamos los protones que se encuentran en los átomos que conforman toda la materia que vemos, incluyéndonos a Uds. y a mí. Sin embargo, es cuando estos protones chocan entre sí que la física realmente interesante ocurre. Se liberan cantidades de energía tan colosales que se crean partículas que son fundamentalmente diferentes a los protones que teníamos al comienzo. Es un poco como aplastar dos manzanas una contra otra, esperando que se conviertan en algo completamente diferente, como un racimo de cerezas. Utilizando detectores extremadamente sofisticados podemos decir qué tipo de partículas se han creado, pero solo los tipos que ya conocemos.

Entonces, ¿cómo vamos a encontrar estas otras partículas misteriosas? Afortunadamente, una ley fundamental de la naturaleza acude a nuestro auxilio y nos permite estudiar estas colisiones de partículas desde otra perspectiva. La energía no se crea ni se destruye, solo se transfiere. Si se suma la energía de las partículas antes y después de la colisión, se encontrará que es igual. Conocemos la energía de los protones que chocan y hacemos mediciones muy sensibles de la energía de las partículas que resultan. Si esas dos energías no son idénticas, empiezan a sonar las alarmas. Quizás uno de los principios que sustentan nuestra comprensión de la naturaleza, la conservación de la energía, es incorrecta. O como todos lo esperan, la energía perdida podría haber sido robada por partículas que eluden nuestros detectores y podría ayudarnos a responder a algunas de las preguntas fundamentales de la física hoy en día.

Sé lo que me van a preguntar. ¿Han encontrado las partículas que faltan? Lamentablemente, no lo hemos hecho. Algunos podrían ver esto como una razón para perder la esperanza de que vamos a entender del todo los componentes básicos del cosmos. Sin embargo, creo que este es quizás el momento más emocionante para desarrollar la física fundamental, ya que nos queda mucho por descubrir. Pero, además de pensar en algunas de las preguntas de la ciencia, me parece que estar abierto a ver una situación desde otra diferente tiene más sentido cuando se aplica a nivel personal. Te anima a buscar lo positivo de cada persona y situación, sin importar las dificultades, y utilizarlo para sacar a la luz no solo nuestro potencial, sino el de los que nos rodean. Creo que esto es algo que todos podríamos aprovechar en este momento. No siempre significa que vaya a encontrar lo que estoy buscando de inmediato o que será fácil. Pero esta mentalidad me ayudó a llegar a donde estoy hoy, y me impulsa a seguir adelante. Mirando el mundo de hoy en día, estamos rodeados de grandes preguntas sin respuestas obvias. Tal vez al acoger una nueva forma de pensar, al ser realmente abierto a otras personas que no comparten nuestra perspectiva, podríamos ser capaces de descubrir nuevas soluciones a los problemas que enfrentamos. Gracias.