Sandrine Thuret
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¿Podemos, como adultos, desarrollar nuevas neuronas? Hay todavía cierta confusión sobre esta cuestión, ya que es un campo de investigación bastante nuevo. Por ejemplo, cuando hablaba con uno de mis colegas, Robert, que es oncólogo, me decía: "Sandrine, esto es desconcertante. Algunos de mis pacientes a los que se les ha dicho que se curaron del cáncer aún desarrollan síntomas de depresión". Y le contesté: "Bueno, desde mi punto de vista eso tiene sentido. La medicina que les das y que frena la multiplicación de células cancerígenas también frena la generación de nuevas neuronas en el cerebro". Entonces, Robert me miró como si estuviera loca y dijo: "Pero Sandrine, estos pacientes son adultos; los adultos no desarrollan nuevas neuronas". Y para su sorpresa, dije: "Bueno, de hecho, sí lo hacemos". Y este es un fenómeno al que llamamos neurogénesis. [Neurogénesis]

Ahora bien, Robert no es neurocientífico, y cuando fue a la escuela de medicina no le enseñaron lo que sabemos hoy: que el cerebro adulto puede generar nuevas neuronas. Robert, siendo el buen médico que es, quiso venir a mi laboratorio para entender un poco mejor el tema. Y le hice conocer una de las partes más interesantes del cerebro en lo que se refiere a la neurogénesis, que es el hipocampo. Es esta estructura gris en el medio del cerebro. Lo que sabemos desde hace tiempo, es que es importante para el aprendizaje, la memoria, el humor y las emociones. Sin embargo, lo que hemos aprendido recientemente es que es una de las pocas partes del cerebro adulto donde se pueden generar nuevas neuronas. Si cortamos a través del hipocampo y lo ampliamos, lo que vemos aquí en azul es una neurona recién nacida en el cerebro de un ratón adulto. Cuando se trata del cerebro humano mi colega Jonas Frisén, del Instituto Karolinska, ha calculado que producimos 700 neuronas nuevas al día en el hipocampo. Quizás piensen que esto no es mucho, comparado con los miles de millones de neuronas que tenemos. Pero para cuando cumplamos 50 años, habremos cambiado las neuronas con que nacimos en esa parte

por neuronas nacidas en la edad adulta. ¿Por qué son importantes y cuál es la función de estas neuronas? Primero, sabemos que son importantes para el aprendizaje y la memoria, y en el laboratorio hemos demostrado que si frenamos la capacidad del cerebro adulto de producir nuevas neuronas en el hipocampo, entonces bloqueamos ciertas capacidades de la memoria.

Esto es especialmente nuevo y cierto para el reconocimiento espacial, como orientarse en la ciudad. Todavía estamos aprendiendo mucho, y las neuronas no solo son importantes para la capacidad de la memoria, sino también para la calidad de la memoria. Y eso será beneficioso para alargar nuestra memoria y nos ayudará a distinguir memorias similares, como: ¿cómo encuentran su bicicleta

que dejan en la estación cada día en la misma área, pero en una posición ligeramente diferente? Y aún más interesante para mi colega Robert es el trabajo que hemos estado realizando sobre neurogénesis y depresión. En un modelo animal de la depresión hemos notado que tenemos un nivel inferior de neurogénesis. Y si suministramos antidepresivos, entonces aumentamos la producción de neuronas recién nacidas, y reducimos los síntomas de depresión, lo que establece un vínculo claro entre la neurogénesis y la depresión. Pero además, si solo se bloquea la neurogénesis, entonces se bloquea la eficacia del antidepresivo. Para entonces, Robert había comprendido que muy posiblemente sus pacientes estaban sufriendo depresión, incluso después de haberse curado del cáncer, porque el medicamento había detenido la producción de neuronas recién nacidas.

Y toma un tiempo generar nuevas neuronas para recuperar las funciones normales. Así, colectivamente, ahora creemos tener evidencias suficientes para decir que la neurogénesis es el objetivo primordial si queremos mejorar la formación de la memoria o el ánimo,

o incluso prevenir el deterioro asociado al envejecimiento, o asociado al estrés. La siguiente pregunta es: ¿podemos controlar la neurogénesis? La respuesta es sí. Y ahora vamos a hacer una pequeña prueba. Voy a nombrar una serie de conductas y actividades y me dirán si creen que aumentarían o disminuirían la neurogénesis.

¿Estamos listos? Bien, vamos. ¿Qué dicen del aprendizaje? ¿La aumenta? Sí.

Aprender aumentará la producción de estas nuevas neuronas.

¿Y el estrés? Sí, el estrés disminuirá la producción de nuevas neuronas en el hipocampo.

¿Y la falta de sueño? Cierto, disminuirá la neurogénesis.

¿Y el sexo? Ah, ¡guau!

(Risas) Tienen razón, aumentará la producción de neuronas.

Sin embargo, aquí se trata de un equilibrio.

No queremos llegar en una situación...

(Risas)

en la que mucho sexo acarree falta de sueño. (Risas) ¿Qué hay sobre envejecer?

El ritmo de neurogénesis disminuye cuando envejecemos pero aún continúa.

Y, finalmente, ¿qué hay sobre correr? Les dejaré juzgar esa por ustedes mismos. Este es uno de los primeros estudios que llevó a cabo uno de mis mentores, Rusty Gage, del Instituto Salk, y demostró que el entorno puede tener un impacto en la producción de nuevas neuronas. Y aquí pueden ver una sección del hipocampo de un ratón que no tiene una rueda para correr en su jaula Los pequeños puntos negros que ven son futuras neuronas. Ahora vean una sección del hipocampo de un ratón

que tenía una rueda para correr en su jaula. Observen el aumento masivo de puntos negros que representan las futuras neuronas. La actividad afecta a la neurogénesis, pero eso no es todo. Lo que comen afecta la producción de nuevas neuronas en el hipocampo. Aquí tenemos un ejemplo de una dieta, de nutrientes que han demostrado tener eficacia. Solo voy a señalarles algunos: Una reducción de calorías del 20-30% aumentará la neurogénesis. El ayuno alterno, espaciar los horarios de las comidas aumentará la neurogénesis. El consumo de flavonoides, que contienen el chocolate negro y los arándanos, aumentará la neurogénesis. Los ácidos grasos omega-3, presentes en pescados grasos, como el salmón, aumentarán la producción de estas nuevas neuronas. Por el contrario, una dieta rica en grasas altamente saturadas tendrá un efecto negativo en la neurogénesis. El etanol, la ingesta de alcohol, reducirá la neurogénesis. Sin embargo, no todo está perdido; el resveratrol, que se encuentra en el vino tinto,

ha mostrado promover la supervivencia de estas nuevas neuronas.

Así que la próxima vez que acudan a una cena quizás quieran pedir esta bebida "neutral a la neurogénesis". (Risas) Y finalmente, permítanme señalar una última, una poco convencional.

Los japoneses están fascinados con las texturas de alimentos y han demostrado que una dieta blanda daña la neurogénesis frente a la comida que requiere masticación o la comida crujiente. Todos estos datos, donde necesitamos mirar a nivel celular, se han generado utilizando modelos animales. Pero esta dieta se ha suministrado también a participantes humanos, y lo que podemos observar es que la dieta modula la memoria y el humor en la misma dirección que modula la neurogénesis, como: la restricción calórica mejorará la capacidad de la memoria, mientras que una dieta alta en grasas agravará los síntomas de depresión, opuesto a los ácidos grasos omega-3, que incrementarán la neurogénesis, y ayudarán a reducir los síntomas de depresión. Creemos que el efecto de la dieta en la salud mental, en la memoria y en el humor está mediada por la producción de nuevas neuronas en el hipocampo.

Y no es solo lo que comen, sino además la textura de la comida, cuándo la comen y cuánto comen. De nuestro lado, neurocientíficos interesados en la neurogénesis, necesitamos comprender mejor la función de estas nuevas neuronas y cómo podemos controlar su supervivencia y su producción.

También necesitamos encontrar una forma de proteger

la neurogénesis de los pacientes de Robert.

Y de su lado, les dejo a cargo su neurogénesis. Gracias. (Aplausos)

Margaret Heffernan: Fantástica investigación, Sandrine.

Sabes, cambiaron mi vida, ahora como muchos arándanos. Sandrine Thuret: Muy bien. MH: Estoy muy interesada en lo de correr. ¿Tengo que correr?

¿O es solo ejercicio aeróbico que lleva oxígeno al cerebro? ¿Podría ser cualquier tipo de ejercicio intenso? ST: De momento, no podemos decir realmente si es solo correr,

pero creemos que cualquier cosa que aumente la producción

o mueva el flujo sanguíneo al cerebro debería ser beneficiosa. MH: ¿Entonces no necesito una rueda para correr en mi oficina?

ST: ¡No! MH: ¡Qué alivio! Eso es maravilloso. Sandrine Thuret, muchas gracias. ST: Gracias, Margaret. (Aplausos)