Kristen Marhaver
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¿Cuál ha sido el trabajo más difícil que has hecho? ¿Trabajar en el sol? ¿Trabajar para alimentar a una familia o una comunidad? ¿Trabajar día y noche tratando de proteger vidas y propiedades? ¿trabajabas solo o en un proyecto que no garantizaba tener éxito, pero que podría mejorar la salud humana o salvar una vida? ¿Trabajabas para construir o crear algo, hacer una obra de arte? ¿Era un trabajo con el que no estabas seguro si sería completamente entendido o apreciado? La gente en nuestras comunidades que hace estos trabajos merece nuestra atención, nuestro amor y nuestro apoyo más profundo. Pero la gente no es la única en nuestras comunidades que hace estos trabajos difíciles. Estos trabajos también los hacen las plantas, los animales y los ecosistemas de nuestro planeta, incluyendo los ecosistemas que estudio: los arrecifes de coral tropicales. Los arrecifes de coral son agricultores. Proporcionan alimentos, ingresos y seguridad alimentaria para cientos de millones de personas en todo el mundo. Los arrecifes de coral son guardias de seguridad. Las estructuras que construyen protegen nuestros litorales de mareas y olas de tormenta, y los sistemas biológicos que albergan filtran el agua y la hacen más segura para que nosotros trabajemos y juguemos. Los arrecifes de coral son químicos. Las moléculas que descubrimos en los arrecifes son cada vez más importantes en la búsqueda de nuevos antibióticos y medicamentos contra el cáncer. Y los arrecifes de coral son artistas. Las estructuras que construyen son algunas de las cosas más hermosas en el planeta Tierra. Y esta belleza es la base de la industria del turismo en muchos países con pocos de otros recursos naturales. Así que por todas estas razones, todos estos servicios de los ecosistemas, lo economistas estiman que el valor de los arrecifes de coral del mundo en cientos de miles de millones de dólares por año. Sin embargo, a pesar de todo el trabajo duro que hacen para nosotros y toda esa riqueza que ganamos, hemos hecho casi todo lo posible para destruirlos. Hemos sacado los peces de los océanos y hemos añadido fertilizantes, aguas residuales, enfermedades, petróleo, contaminación, sedimentos. Hemos pisoteado los arrecifes con nuestros barcos, aletas y excavadoras, y hemos cambiado la química de todo el mar, calentado las aguas y empeorado las tormentas. Y todos serían perjudiciales por su cuenta, pero estas amenazas se magnifican entre sí y al conjugarse con otros, crean uno peor. Voy a dar un ejemplo. Donde vivo y trabajo, en Curazao, pasó una tormenta tropical hace unos años. Y en el extremo oriental de la isla, donde los arrecifes están intactos y prosperan, apenas se notó que pasó una tormenta tropical. Pero en la ciudad, donde habían muerto por la sobrepesca, la contaminación, la tormenta tropical recogió los corales muertos y los utilizó como garrotes para matar los corales que quedaban. Se trata de un coral que estudié durante mi doctorado. Lo llegué a conocer bastante bien. Y después de esta tormenta se perdió la mitad de su tejido, se infestó de algas, las algas cubrieron el tejido y el coral murió. Este aumento de las amenazas, la combinación de factores es lo que Jeremy Jackson llama la "pendiente resbaladiza hacia el limo". No es una metáfora, porque muchos de nuestros arrecifes ahora son literalmente limo de bacterias y algas. Esta es la parte de la charla donde esperan que lance mi súplica para salvar a todos los arrecifes de coral. Pero tengo una confesión que hacer: esa frase me vuelve loca. Si lo veo en un tuit, en un titular de prensa o las páginas brillantes de un folleto de conservación, esa frase me molesta, porque nosotros, lo conservacionistas, hemos hecho sonar las alarmas sobre la muerte de los arrecifes de coral durante décadas. Y, sin embargo, no importa que tan educada sea la gente, nunca están seguros de qué es un coral o de dónde vienen. ¿Cómo podemos lograr que cuiden los arrecifes de coral del mundo cuando es algo abstracto y apenas pueden entenderlo? Si no entienden qué es un coral o de dónde viene, o qué tan divertido o interesante o hermoso es, ¿por qué habríamos de esperar que se preocuparan por salvarlos? Así que cambiemos eso. ¿Qué es un coral y de dónde viene? Los corales nacen de maneras diferentes, pero más a menudo por el desove masivo: todos los individuos de una sola especie en una noche al año, liberan todos los huevos que han hecho ese año en la columna de agua, empaquetados en haces con las células de esperma. Y esos paquetes van a la superficie del océano y se rompen. Y con suerte, en la superficie del océano, los huevos se encuentran con el esperma de otros corales. Por eso se necesita una gran cantidad de corales en un arrecife para que todos los huevos puedan encontrar su par en la superficie. Cuando están fecundados, hacen lo que hace cualquier otro óvulo animal: se dividen a la mitad una y otra y otra y otra vez. Tomar fotos bajo el microscopio cada año es uno de mis momentos favoritos y más mágicos del año. Al final de la división celular, se conviertan en una larva nadadora una pequeña gota de grasa del tamaño de una semilla de amapola, pero con todos los sistemas sensoriales que tenemos. Pueden percibir el color y la luz, las texturas, los productos químicos, pH. Incluso pueden sentir las ondas de presión; pueden escuchar el sonido. Y usan esos talentos para buscar en el fondo del arrecife un lugar para fijarse y vivir el resto de sus vidas. Imaginen encontrar un lugar donde vivir el resto de su vida cuando solo tienen dos días. Se adhieren al lugar que consideran más adecuado, construyen un esqueleto debajo de sí mismos, construyen una boca y tentáculos, y luego comienzan la difícil tarea de construir los arrecifes del mundo. Un pólipo de coral se dividirá una y otra vez y otra vez, dejando un esqueleto de piedra caliza debajo de sí mismo y creciendo hacia el sol. Dados cientos de años y muchas especies, lo que se obtiene es una estructura de piedra caliza masiva que se puede ver desde el espacio en muchos casos, cubiertas por una fina piel de estos animales trabajadores. Solo hay unos pocos cientos de especies de coral en el planeta, tal vez 1000. Pero estos sistemas dan casa a millones y millones de otras especies, y esa diversidad es lo que estabiliza los sistemas, y ahí hemos encontrado nuestros nuevos medicamentos. Es donde encontramos nuevas fuentes de alimentos. Tengo la suerte de trabajar en la isla de Curazao, donde todavía tenemos arrecifes que se ven así. Pero, de hecho, gran parte del Caribe y en gran parte de nuestro mundo es mucho más parecido a esto. Los científicos han estudiado con mayor detalle la pérdida de los arrecifes de coral del mundo, y se han documentado con mayor certeza las causas. Pero en mi investigación, no me interesa mirar hacia atrás. Mis colegas y yo en Curaçao nos interesa mirar ​​hacia adelante en lo que podría ser. Y tenemos razones para ser optimistas. Porque incluso en algunos de estos arrecifes que probablemente podríamos haber descartado hace mucho tiempo, a veces vemos corales bebé llegar y sobrevivir de todos modos. Y estamos empezando a pensar que los corales bebés pueden tener la capacidad de adaptarse a algunas de las condiciones que los adultos no podrían. Pueden ajustarse muy ligeramente más fácilmente a este planeta humano. Así que en la investigación que hago con mis colegas en Curazao, tratamos de averiguar qué necesita un bebé de coral en esa etapa crítica temprana, qué está buscando y cómo podemos tratar de ayudarlo a través de ese proceso. Voy a mostrar tres ejemplos del trabajo que hemos hecho para tratar de responder a estas preguntas. Hace unos años usamos una impresora 3D para ver la elección del coral sobre diferentes colores y diferentes texturas, y simplemente vimos dónde prefería el coral asentarse. Y encontramos que los corales, incluso sin la biología involucrada, aún prefieren el blanco y el rosa, los colores de un arrecife sano. Y prefieren grietas y ranuras y orificios, donde estarán a salvo de ser pisoteados o devorados por un depredador. Así que podemos usar este conocimiento, volver atrás y decir, necesitamos incluir esos factores el rosa, el blanco, las grietas, las superficies duras, en nuestros proyectos de conservación. También podemos usar ese conocimiento si vamos a poner algo bajo el agua, como un muro de mar o un muelle. Podemos optar por utilizar los materiales, colores y texturas que podrían propiciar que el sistema atraiga los corales. Además de las superficies, también estudiamos las señales químicas y microbianas que atraen a los corales a los arrecifes. hace unos seis años, empecé a cultivar bacterias de las superficies donde los corales se habían asentado. Y probé uno por uno, buscando las bacterias que convencen a los corales de asentarse y unirse. Y ahora tenemos muchas cepas bacterianas en nuestro congelador que ayudará a los corales a pasar por ese proceso de fijarse y asentarse. Así que mientras hablamos, mis colegas en Curaçao están estudiando esas bacterias para ver si van a ayudar a atraer más colonos de coral en el laboratorio, y para ver si los colonos de coral sobrevivirán mejor cuando los pongamos nuevamente bajo el agua. Además de estas herramientas, también tratamos de descubrir los misterios de las especies que se estudian poco. Este es uno de mis corales favoritos y siempre lo ha sido: Cylindrus Dendrogyra, el coral pilar. Me encanta porque hace esta forma ridícula, porque sus tentáculos son gordos y se ven pachoncitos y porque son raros. Encontrar uno de ellos en un arrecife es un placer. De hecho, es tan raro, que el año pasado fue catalogado como una especie amenazada en la lista de especies en peligro de extinción. Y esto porque en más de 30 años de estudios de investigación, los científicos nunca habían encontrado un coral pilar bebé. No estábamos ni siquiera seguros si todavía se podían reproducir, o si se estuvieran reproduciendo. Así que hace cuatro años, empezamos a seguirlos en la noche y veíamos si podíamos averiguar cuándo desovan en Curazao. Teníamos algunos buenos consejos de nuestros colegas en Florida, que había visto uno en 2007, uno en 2008, y con el tiempo nos dimos cuenta cuándo desovan en Curaçao y lo tomamos. A la izquierda hay una hembra con algunos huevos en su tejido, a punto de liberarlos en el mar. Y aquí hay un macho a a derecha, liberando los espermatozoides. Lo recolectamos, lo llevamos al laboratorio, lo fertilizamos y tuvimos corales pilar bebé nadando en nuestro laboratorio. Gracias al trabajo de nuestras tías y tíos científicos, gracias a los 10 años de práctica que hemos tenido en Curaçao en criar otras especies de coral, tenemos algunas de esas larvas que pasaron por el resto del proceso y se establecieron y se fijaron, y se conviertieron en corales metamorfoseados. Este es el primer bebé coral pilar que alguien haya visto. (Aplausos) Y tengo que decirlos, si creen que los pandas bebés son lindos, este es más lindo. (Risa) Estamos empezando a descubrir los secretos de este proceso, los secretos de la reproducción del coral y cómo podemos ayudarles. Y esto es cierto en todo el mundo; los científicos están pensando nuevas maneras de manejar sus embriones, para conseguir que se asienten, incluso investigan métodos para su conservación a bajas temperaturas, para que podamos preservar su diversidad genética y trabajar con ellos más a menudo. Pero esto sigue siendo baja tecnología. Estamos limitados por el espacio y por el numero de gente en el laboratorio y el número de cafés que podemos beber. Ahora, compárenlo con las otras crisis y las otras áreas de preocupación en la sociedad. Hemos avanzado la tecnología médica, tenemos tecnología de defensa, tenemos tecnología científica, incluso tenemos una tecnología avanzada para el arte. Pero nuestra tecnología para la conservación está detrás. Piensen en el trabajo más difícil que hayan hecho. Muchos dirían que ser padre. Mi madre describió el ser padre como algo que hace la vida mucho más increíble y mucho más difícil de lo que podría haber jamás imaginado. He tratado de ayudar a los corales a convertirse en padres por más de 10 años. Y ver la maravilla de la vida sin duda me ha llenado de asombro la esencia de mi alma. Pero también he visto lo difícil que es que se conviertan en padres. Los corales de pilar desovaron de nuevo hace dos semanas, y recogimos sus huevos y los llevamos al laboratorio. Y aquí se ve un embrión dividiéndose, junto con 14 huevos que no se fertilizaron y eclosionarán. Van a ser infectados con bacterias, van a eclosionar y esas bacterias ponen en peligro la vida de este embrión que tiene una oportunidad. No sabemos si nuestros métodos de manipulación estuvieron mal y no sabemos si era solo este coral en este arrecife que siempre sufra de baja fertilidad. Cualquiera que sea la causa, tenemos mucho más trabajo por hacer antes de poder usar los corales bebé para cultivarlos o adaptarlos o, sí, tal vez salvar los arrecifes de coral. No importa que valgan cientos de miles de millones de dólares. Los arrecifes de coral son animales y plantas y microbios y hongos trabajadores. Nos ofrecen arte, comida y medicina. Y casi acabamos toda una generación de corales. Pero algunos lo lograron, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, y ahora es el momento para darles las gracias por el trabajo que hicieron y darles la oportunidad que tienen para crear los arrecifes del futuro, sus bebés de coral. Muchas gracias. (Aplausos)