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Translated by Sebastian Betti
Reviewed by Amaranta Heredia Jaén

0:12 Todos somos aprendices y maestros. Aquí recibo inspiración de mi primera maestra, mi mamá, y aquí estoy enseñando Introducción a la Inteligencia Artificial a 200 estudiantes en la Universidad de Stanford.

0:27 Los estudiantes y yo disfrutamos la clase, pero se me ocurrió que mientras la asignatura es avanzada y moderna, la tecnología de enseñanza no lo es. De hecho, en esencia, uso la misma tecnología que esta aula del siglo XIV. Vean el libro de texto, el sabio en el escenario y el tipo que duerme allí atrás. (Risas) Como en la actualidad.

0:56 Por eso mi compañero, Sebastian Thrun, y yo pensamos que debe haber una mejor manera. Aceptamos el desafío de crear una clase virtual de calidad igual o mejor a las clases de Stanford, pero sería para todo el mundo y gratis.

1:13 Anunciamos la clase el 29 de julio y en dos semanas se inscribieron 50 000 personas. Y pasaron a ser 160 000 estudiantes de 209 países. Estábamos encantados con esa audiencia y un poco aterrorizados porque aún no habíamos terminado de preparar la clase. (Risas)

1:33 Y nos pusimos a trabajar. Analizamos lo que hicieron otros, qué podíamos copiar y qué podíamos cambiar. Benjamin Bloom había demostrado que la enseñanza uno a uno funciona mejor y eso fue lo que tratamos de emular, como ocurrió con mi madre y yo, aunque sabíamos que sería de uno para miles. Aquí, una videocámara desde arriba me graba mientras hablo y dibujo en un papel.

1:56 Un estudiante dijo: "Esta clase parece ocurrir en un bar con un amigo muy inteligente que explica algo que no entendemos, pero estamos por entender." Y eso es exactamente lo que buscábamos.

2:07 En Khan Academy vimos que esos videos de 10 minutos funcionaban mejor que las conferencias de una hora en un formato de pantalla pequeńa. Decidimos hacerlos más breves y más interactivos. Nuestro video típico es de dos minutos, a veces más breve, nunca más de seis minutos, y luego viene una pausa para una pregunta, para que parezca una clase individual. Aquí estoy explicando cómo usa una computadora la gramática inglesa para analizar oraciones y aquí hay una pausa y los estudiantes tienen que pensar, entender lo que sucede y marcar en la casilla correcta antes de continuar.

2:44 Los estudiantes aprenden mejor si practican de forma activa. Queríamos animarles a esforzarse a resolver la ambigüedad y ayudarles a sintetizar las ideas clave por sí mismos. Por lo general evitamos preguntas del tipo: "Esta es la fórmula, dígame el valor de Y si X es igual a dos." Preferimos las preguntas abiertas.

3:03 Un estudiante escribió: "Ahora veo redes bayesianas y ejemplos de teoría de juegos por donde mire." Me gusta ese tipo de respuestas. Eso era exactamente lo que buscábamos. No queríamos que los estudiantes memorizaran las fórmulas; queríamos cambiar su manera de mirar el mundo. Y lo logramos. O, debería decir, los estudiantes lo lograron.

3:21 Y es un poco irónico que, puestos a romper con la educación tradicional, al hacerlo terminamos en clases virtuales mucho más parecidas a las tradicionales que a otras clases virtuales. En la mayoría de las clases virtuales, los videos siempre están disponibles. Uno puede verlos cuando quiere. Pero si se pueden ver cuando se quiere, se los puede dejar para mañana y si se puede dejar para mañana en fin, uno quizá nunca termine viéndolos. (Risas)

3:48 Así que volvimos a innovar y pusimos fechas de entrega. (Risas) Se podía mirar los videos en cualquier momento durante la semana pero al fin de la semana había que entregar la tarea. Esto motivó a los estudiantes a continuar y también a que todos trabajasen en la misma tarea al mismo tiempo; así que si uno iba al foro de discusión podía tener una respuesta de un compañero en minutos. Ahora les mostraré algunos de los foros; en su mayoría estaban auto-organizados por los mismos estudiantes.

4:14 De Daphne Koller y Andrew Ng aprendimos el concepto de "dar vuelta" al aula. Los estudiantes miran los videos por su cuenta y luego se reúnen para hablar de ellos. De Eric Mazur, aprendí sobre la enseñanza de pares, que los pares pueden ser los mejores profesores, porque saben cómo era eso de no entender. Sebastian y yo nos habíamos olvidado un poco de eso. Claro, no podíamos discutir en clase con decenas de miles de estudiantes, por eso alentábamos estos foros virtuales.

4:46 Y finalmente, de Teach For America, aprendí que lo principal de una clase no es la información. Más importante es la motivación y la determinación. Era fundamental que los alumnos vieran que trabajábamos mucho para ellos y que todos se ayudaran mutuamente.

5:00 El curso duró 10 semanas y al final, cerca de la mitad de los 160 000 estudiantes vieron al menos un video por semana, y más de 20 000 terminaron todas las tareas empleando de 50 a 100 horas. Obtuvieron este certificado de estudios.

5:14 ¿Qué aprendimos? Bueno, probamos ideas viejas en combinación con ideas nuevas pero hay más ideas por probar. Sebastian ahora dicta otra clase. Yo dictaré una en otoño. Coursera de Stanford, Udacity, MITx y otros, preparan más clases. Es un momento apasionante.

5:33 Pero para mí, lo más apasionante son los datos que estamos recolectando. Estamos recolectando miles de interacciones por estudiante por clase; miles de millones de interacciones en total. Y ahora podemos empezar a analizarlas y cuando aprendamos de eso, cuando experimentemos, ahí ocurrirá la verdadera revolución. Y verán los resultados de una nueva generación de estudiantes increíbles. (Aplausos)